Tzedaká
(significa literalmente justicia pero se la
utiliza generalmente para significar caridad), es
una característica de la descendencia de nuestro
padre Abraham, ya que está escrito: "Pues bien sé
que mandará a sus hijos, y a su casa después de
él . . . y hagan justicia (tzedaká) y derecho" (Génesis
18:19).
Hacer caridad es más importante que todos los sacrificios
ofrecidos, porque está escrito: "Hacer justicia
y derecho es más grato al Señor que el sacrificio"
(Proverbios 21:3). Israel será redimido solamente
a través de la práctica de la justicia, porque está
escrito: "Sión será redimida por la justicia y sus
liberados por el derecho" (Isaías 1:27).
ACTOS
DE CARIDAD
La Torá nos enseña; "Amarás a tu prójimo como a
ti mismo"(Levítico 19:18). Por lo tanto una persona
debe alabar las virtudes de los otros de la misma
manera que le gustaría ser alabado, y proteger los
bienes de sus amigos como si fueran los suyos propios.
Comentando la aplicación práctica del mencionado
versículo bíblico, dijo Hilel: "Lo que es aborrecible
para ti, no lo hagas a los demás". ·Es una mitzvá,
(precepto bíblico) ofrecer la hospitalidad del propio
hogar, comida y albergue, cuando ello sea necesario.
Es un deber religioso (mitzvá) visitar a una persona
cuando está enferma. Los amigos de la familia que
frecuentan regularmente a la persona enferma deben
visitarla lo antes posible cuando se enteren de
su enfermedad. Los otros pueden esperar por lo menos
tres días para hacerlo.
También es un precepto (mitzvá) visitar a una persona
en duelo y confortarla en su pena.
Es una gran mitzvá proveer de una dote que le permita
casarse, a una joven huérfana o pobre.
Es una mitzvá esforzarse personalmente para devolver
a sus propietarios un objeto perdido, porque está
escrito: "Se lo llevarás a tu hermano" (Deuteronomio
22:1).
Cada uno de nosotros debe proteger el dinero o la
propiedad del prójimo para evitar que se pierda,
destruya o dañe. Esto está incluido en la observancia
del precepto bíblico de devolver un objeto perdido.
Si uno ve que la vida de su vecino está en peligro
y si está en condiciones de ayudarle o de solicitar
la ayuda de otro, tiene la obligación de hacer todo
lo posible y aún de gastar lo necesario (aun cuando
más tarde pueda solicitar el reembolso del gasto).
Si se abstiene de hacerlo, comete una trasgresión
del precepto bíblico "No permanecerás ocioso en
presencia de la sangre de tu prójimo" (Levítico
19:16).
Rabí Yoshúa dijo: "El ojo perverso (envidia), la
inclinación perversa (codicia) y el odio a la humanidad
colocan a un hombre fuera de este mundo". ¿Qué es
el odio a la humanidad? Es cuando uno dice: "Ama
a los Sabios, pero odia a los discípulos (estudiantes);
ama a los discípulos, pero odia a la gente simple".
LAS
LEYES DE LA CARIDAD
Tzedaká (significa literalmente justicia
pero se la utiliza generalmente para significar
caridad), es una característica de la descendencia
de nuestro padre Abraham, ya que está escrito: "Pues
bien sé que mandará a sus hijos, y a su casa después
de él . . . y hagan justicia (tzedaká) y derecho"
(Génesis 18:19). Hacer caridad es más importante
que todos los sacrificios ofrecidos, porque está
escrito: "Hacer justicia y derecho es más grato
al Señor que el sacrificio" (Proverbios 21:3). Israel
será redimido solamente a través de la práctica
de la justicia, porque está escrito: "Sión será
redimida por la justicia y sus liberados por el
derecho" (Isaías 1:27).
Es un precepto bíblico dar caridad al pobre porque
está escrito: "Si hubiera en medio de ti un necesitado
de entre tus hermanos le abrirás tu mano (Deuteronomio
15:7-8) y lo acogerás; extranjero o residente, vivirá
contigo" (Levítico 25:35).
Si alguien ve a un pobre solicitando caridad y da
vuelta el rostro para otro lado para evitar así
dar la limosna, esa persona trasgrede el precepto
bíblico que dice; "No endurecerás tu corazón, ni
cerrarás tu mano a tu hermano pobre" (Deuteronomio
15:7).
Se debe alimentar y vestir a los pobres, tanto a
los pobres de Israel como a los gentiles.
Se exige de cada persona hacer tzedaká de acuerdo
a sus medios. Incluso un hombre pobre que recibe
tzedaká (o que se mantiene solamente de la ayuda
social) puede hacer tzedaká, aun si sólo puede ofrecer
algo mínimo. Ese poco es más valioso que las grandes
sumas entregadas por los ricos. Pero si ese hombre
pobre tiene apenas lo suficiente para su manutención,
no tiene obligación de dar, ya que mantenerse a
sí mismo precede a la obligación de mantener a otros.
¿Cuánta tzedaká debe dar una persona? Una cantidad
promedio seria la décima parte de lo que una persona
gana durante el año. En nuestros días, en que se
pagan impuestos al gobierno y esos impuestos generalmente
se deducen de los salarios, se debe considerar que
el "ingreso" es la suma neta a disposición de una
persona después de pagar los tributos.
Todo aquel que demuestra compasión por otros se
le muestra a su vez compasión a él, porque está
escrito. "El Señor te haga gracia y misericordia
y te multiplique..." (Deuteronomio 13:18).
Ofrecer dádivas aún a los propios padres, si es
que estos necesitan de esa ayuda, es considerado
también como una observancia de la mitzvá de tzedaká.
El pobre de la propia familia tiene precedencia
sobre el pobre de la propia ciudad; el pobre de
la propia ciudad tiene prioridad sobre el pobre
de otra ciudad; y los habitantes pobres de la Tierra
Santa tienen prioridad sobre los habitantes pobres
de la diáspora.
Está prohibido dejar irse a una persona pobre con
las manos vacías y debe dársele por lo menos una
pequeña cantidad. Si no se tiene nada para darle,
se debe al menos mitigar los sentimientos de la
persona pobre con palabras reconfortantes.
La tzedaká debe darse con alegría y con simpatía.
Si uno la da con displicencia y con expresión sombría,
aunque se trate de una magnífica suma, pierde el
mérito de su propia obra y viola el mandamiento
bíblico: "y no serás de corazón mezquino cuando
le des" (Deuteronomio 15:10).
Está prohibido increpar con cólera a un hombre pobre
o alzarle la voz, porque su corazón ya está destrozado
y su espíritu quebrantado."Desgraciado de aquel
que avergüenza a un hombre pobre".
Hay ocho estados o grados de caridad, cada
uno más elevado que el anterior. En orden ascendente
son los siguientes:
·El octavo y más bajo grado de caridad es cuando
se hace a desgano.
·El séptimo nivel, es cuando se da menos de lo que
se puede, pero con alegría.
·El sexto nivel, es cuando se da directamente al
pobre cuando aquel lo solicita.
·El quinto nivel, es cuando se da la limosna directamente
al pobre sin que éste lo solicite.
·El cuarto nivel, es el de la donación indirecta.
El que recibe conoce al donante, pero aquel no conoce
la identidad del beneficiado.
·En el tercer nivel, el donante conoce la identidad
del que recibe, pero el que recibe no conoce la
identidad del donante.
·En el segundo nivel el donante no conoce al que
recibe y a su vez, el que recibe no conoce al donante.
Cuando se contribuye a un fondo de caridad se da
de esta manera. Fondos comunales administrados por
personas responsables entran también dentro de esta
categoría.
·La forma más elevada de caridad es ayudar a mantener
a una persona antes de que se empobrezca, ofreciéndole
una ayuda sustancial en forma digna, otorgándole
un crédito adecuado o ayudándole a encontrar un
empleo o establecer un comercio, de manera que no
se vea obligado a depender de otros.
Inspirar y conducir a otros a que realicen tzedaká
es una gran virtud y merece una recompensa más grande
que la que merece el donante. De aquellos que lo
hacen está escrito; "Y los que enseñan la justicia
a la multitud, resplandecerán como las estrellas
a perpetua eternidad" (Daniel 12:3).
Una promesa de tzedaká debe ser cumplida inmediatamente.
Demorarse cuando se es capaz de cumplir inmediatamente
una promesa es una violación del precepto bíblico:
"Cuando hicieres un voto al Señor, tu Dios, no retardes
el cumplirlo". (Deuteronomio 23:21). Sin embargo,
si cuando se formula la promesa se entiende que
se cumplirá en un tiempo determinado, puede esperarse
ese momento.
Todas las reglas anteriores sobre la tzedaká se
refieren a las obligaciones y deberes del donante.
Hay otras reglas que se refieren al beneficiario
potencial:
·Una persona debe tratar de no convertirse en una
carga pública y de no depender de los demás. Incluso
un sabio distinguido o una persona notable, empobrecidos,
deberán preferir un trabajo manual, aun de la clase
más humilde, antes de depender de la caridad ajena.
Los Sabios nos enseñaron a actuar de esta manera
y nos dieron ejemplo de ello.
·Pero si no se puede subsistir sin que se reciba
tzedaká, no se debe vacilar en aceptarla. Si esa
persona es orgullosa y renuncia a la tzedaká se
le compara con aquel que se quita la propia vida,
y que a su pena agrega una trasgresión.
·Es un deber religioso (mitzvá) prestar dinero al
pobre, porque está escrito: "Si prestas dinero a
uno de mi pueblo, a un pobre que habita en medio
de vosotros" (Éxodo 22;24). Aunque las Escrituras
inician el versículo con "si", nuestros sabios consideran
que este "si" quiere decir "cuando"; es decir, no
como una acción voluntaria, sino obligatoria.
·La mitzvá de prestar dinero al pobre es más importante
que la mitzvá de dar tzedaká a aquellos que la soliciten.
Estos últimos se encuentran en la obligación de
pedir, pero el primero todavía no se ha visto reducido
a esa situación. Incluso si un hombre rico pide
prestado, es una mitzvá prestarle. También es meritorio
ofrecer consejo y orientación beneficiosos.
·Está prohibido exigir la restitución de un préstamo
cuando se sabe que la otra persona no tiene aún
los medios para hacerlo. La Torá dice: "No te portarás
con él como acreedor" (Éxodo 22:24). Igualmente
está prohibido diferir la devolución del préstamo
cuando se posean los medios para pagarlo, ya que
está escrito: 'No digas a tu prójimo: vete y vuelve,
mañana te lo daré . . ." (Proverbios 3:28).
·La persona que tiene en su posesión fondos de otra,
ya sea en calidad de préstamo que debe ser devuelto
o como salario que debe ser pagado, y que no lo
hace, sino que se demora y le dice al otro: "Vete
y vuelve, que mañana te lo daré", viola el mandamiento:
"No oprimas a tu prójimo ..." (Levítico 19:13).