El
canto de los Angeles

Los
humildes, Abrahám, Yitzják y Yaacob, enseñaron
cómo orar a sus descendientes y cómo despertar
al mundo entero la presencia de DäS con sus oraciones.
El universo esta dormido, por así decirlo, antes
de que los Patriarcas los despertaran con sus oraciones.
Ellos animaron inclusive a los ángeles para elevarse
a nuevas alturas.
El Bet Yosef en su comentario al Túr Shulján
Arúj (oraj chayim112) cita en forma extensa las palabras
del Shibolé Ha-Léket que alude un Midrash
Agadá que examina el origen de nuestra oración.
El Talmúd (Meguila 17b) enseña que los ciento
veinte Sabios, que en su conjunto fueron llamados los Sabios
de la Gran Asamblea, compusieron las 18 bendiciones de la
Amidá.
El Midrash, sin embargo, revela que la Gran Asamblea no
inventó las bendiciones, sólo amplió
temas anteriores. Los primeros que en realidad dijeron oralmente
estas 18 bendiciones fueron los ángeles del servicio,
en respuestas a las acciones heroicas de los Patriarcas
y sus descendientes:
Cuando Abrahám fue salvado del horno de Ur Kasdím,
los ángeles de servicio cantaron:"Bendito seas,
Ha-Shém, Escudo de Abrahám"
Cuando Ytzjak fue salvado del sacrificio en la Akedá,
los ángeles cantaron: "Bendito seas, Ha-Shém
que resucitas a los muertos".
Cuando Yaacob se acercó a las puertas celestiales
de la misericordia y santificó el Nombre del Santísimo,
Bendito sea El, los ángeles del servicio cantaron:
"Bendito seas, Ha-Shem, El D-S Santo".
El Midrash examina todas las bendiciones del Shemoná
Essré, demostrando como los acontecimientos claves
de los Patriarcas y su descendencia inspiraron a los ángeles
a cantar las 18 bendiciones. En nuestro comentario sobre
las bendiciones indicamos estos acontecimientos.