Hola!
La nota de ayer ¨Los espejos vivientes¨ me han
devuelto diferentes miradas. Algunas personas están de
acuerdo y otras no comprenden como funciona.
Algunos testimonios especialmente para los que no entienden
y desean profundamente entender de que se trata, he continuado
desarrollando el tema con un ejemplo para que pueda ser más
claro el mecanismos de este espejo y puedan aprovecharlo para
su transformación.
Y gracias también a ello por empujarme hacerlo!
muy bonito el tema de hoy pero yo tengo
una duda muy grande, yo vivo en Guatemala y actualmente tengo
37 años de edad y 18 de casada.m pero por mas que intento
no puedo tener una buena relacion con mi mama no la soporto
y hay muchas muchisimas cosas de ella que yo no soporto y aunque
intento verlo como un espejo que me refleje siento (talvez no
quiero) que no tenemos nada en comun y ya ahora toda mi familia
la rechaza y en ocasiones me da lastima o cargo de conciencia
por su edad y otro monton de situaciones, sera que siempre es
asi que las personas que nos molestan es porque tenemos mucho
en comun con ellas?
Estimada Miriam :
Cómo estás? Me sentí
identificada con este relato, en el sentido que en estos momentos
lo estoy viviendo con una persona. El tema es, que a pesar que
creo firmemente en lo que explicas, no entiendo porqué
? tendría que sentirme identificada con una persona que
es Soberbia, y comete injusticias.
Siempre crecí en la humildad,
y una persona con estas características me supera!! Entonces
como dice mi tia: lo que no sirve, que no estorbe !! Cual te
parece que sería el mensaje para mi ?? Tendría
que ser Soberbia y currar a todo el mundo, para satisfacer mis
necesidades materiales?? cómo lo hace ella??
No estoy poniendo en tela de juicio ni
mucho menos el texto, simplemente, y a modo de que le pueda
servir a otros lectores y seguidores tuyos, la explicación
emocional y metafísica de esta situación, incluyéndome!!
Tengo que sentirme reflejada en el espejo
con esta persona?? y actuar o sentir como ella?? porque sino
no estoy evolucionando ?? A veces, no se que pensar?? o cómo
analizarme en este sentido??
Ojalá me puedas contestar, y explicarmelo!!
Desde Uruguay, te sigo siempre!! Me encanta
todo lo que compartes con todos!!
Disculpa esta interrogativa en la que
me encuentro!! Te agradezco con el corazón todo lo que
nos brindas a nuestra alma y a nuestro espíritu!!
Afectuosamente S
Amada maestra , hace mucho tiempo que
no te escribo , pero en esta oportunidad y dado el material
que me has mandado, quisiera preguntarte lo siguiente:
En que espejo me miro o que reflejo cuando me encuentro con
personas que tratan de menospreciarme todo el tiempo, cuando
yo soy incapaz de menospreciar a nadie.
Te cuento que esta es uno de los pocos egos que no he tenido
que trabajar, ya que soy incapaz de humillar a nadie y mucho
menos de bajar la autoestima de nadie ,crees que podrias ayudarme?
Totalmente de acuerdo contigo, tengo una
práctica en terapia que hace referencia a esto mismo
que se relata en el escrito y tengo una frase que me lleva a
esta reflexión
"Lo que te choca, te checa". Gracias por compartir
Mil Gracias por ese hermoso mensaje enviado.
Lo tendré en cuenta siempre, siempre.
Los otros como espejo de ti mismo
Cuando alguno de nuestros sentimientos, deseos o intenciones
nos avergüenza o no somos capaces de explicarlo, muchas
veces lo atribuimos a los demás. Estamos proyectando
un problema nuestro que nos negamos a ver. Al darnos cuenta,
tenemos la oportunidad de mejorar la relación con los
demás, y sobre todo, con nosotros mismos.
Clara llegó algo inquieta al parque dónde había
quedado con Cristina. Era una soleada tarde de octubre y habían
decidido dar un paseo aprovechando el apacible tiempo de aquél
otoño.
- ¡Hola Cris!. Saludó Clara.
- Hola Clara, que puntual has llegado... ¿Qué
tal te está yendo la semana?
- Bien, pero podría ir mejor, créeme. Hoy he
tenido un día fatal en el trabajo, estoy muy cansada,
¡siempre lo mismo!.
- ¿Por qué?, ¿qué ocurre?
- ¿Te acuerdas que te hablé de María,
mi compañera de trabajo? ¡Pues me tiene harta!.
- Pero ¿que te ha hecho?. Ah, pero antes, ya verás
saca tu libreta y toma nota de todo lo que dices de ella. ¡Nos
servirá para hacer un ejercicio muy interesante!
Clara sacó su libreta y empezó a anotar todo
lo que se le ocurría sobre su compañera.
- Pues que tengo que hacer yo el trabajo que ella no hace,
es una vaga - prosiguió Clara- siempre se está
escaqueando. Lo deja todo para el último momento, y claro,
al final soy yo la que tengo que apechugar con lo suyo.
- No será para tanto ¿no?
- Bueno, para mi sí. Llega tarde, siempre tiene alguna
excusa para no hacer su trabajo, no hay quien la entienda. Tendría
que estar agradecida por tener el que tiene, que no está
mal , la verdad. Es una privilegiada. Le falta motivación
y entrega .
- ¿No crees que estás proyectando, Clara?
- ¿Y eso qué es?.
- Mira, todos tenemos tendencia a proyectar sobre los demás
actitudes que en realidad son nuestras. Vemos en los demás
lo que somos nosotros mismos.
- ¡De eso nada!. Yo en el trabajo me esfuerzo mucho,
siempre estoy pendiente de todo, incluso de lo que no es mío.
Yo no hago lo que hace María. Es más, tengo fama
de todo lo contrario- Contestó Clara algo alterada.
- Bueno, déjame seguir ¿te parece?- le interrumpió
Cristina divertida por la reacción- el hecho que te cause
esa reacción es señal de que eso que percibes
en María es también tuyo, si no lo fuera no te
causaría ningún efecto emocional.
Lo que cada uno percibe del mundo físico es un reflejo
de su interior, es una imagen que nos devuelve exactamente tal
y como somos. Por eso la misma situación es percibida
de diferente manera por según quien la experimente.
- ¡Pero insisto que yo no soy como ella!.
- Ya verás como en parte sí. Una de las características
de proyectarse en otros es que percibes que los demás
te hacen exactamente lo que te haces a ti misma. En éste
caso, una parte tuya es perezosa, como María. Repite
en voz alta lo mismo que has escrito sobre ella pero en primera
persona, con el yo delante.
SOY COMO YO Y TAMBIÉN COMO TU
-“Soy una perezosa, alguien me tiene que hacer mi trabajo
porque me escaqueo. Lo dejo todo para el final y tienen que
hacerlo por mi. Llego tarde y siempre tengo una excusa para
no hacer mi trabajo. No hay quien me entienda, tendría
que estar agradecida de tenerlo, que no está mal, la
verdad. Soy una privilegiada a la que le falta motivación
y entrega- dijo Clara de ella misma.
- Dime Clara, hay en alguna faceta de tu vida en la que actúes
así?- preguntó Cristina.
-Mientras lo decía me suena muchísimo a lo que
me dice mi madre con respecto al trabajo de la casa; vamos,
¡que es casi lo mismo!. Bien pensado, es verdad que para
otro tipo de trabajos soy perezosa, y no sólo por lo
que dice mi madre. También me cuesta hacer deporte, y
sé que es bueno para mi salud, ¡pero me da tanta
pereza!.
- ¿Y por qué te cuesta tanto el trabajo de casa?
- Pues porque me aburre, llego tarde del trabajo, estoy cansada.
Bueno creo en realidad no me gusta ocuparme de la casa, aunque
sé que debería colaborar más.
- ¿No te parece que tienes la misma falta de motivación
que tiene María en la oficina?
- Ya, pero es que allí somos muchos trabajando y si
ella no hace su trabajo nosotros lo sufrimos.
- Y si tú no haces tu parte del trabajo de casa la que
sufre es tu madre, ¿no te parece?
- Pues es verdad - contestó Clara. Me parece que lo
que he dicho me ha dejado en evidencia!
- En lugar de trabajar con gusto en tu casa, disfrutar de mantenerla
ordenada y limpia, te desmotivas y la abandonas enrareciendo
el ambiente con tu madre; haces lo mismo que María en
la oficina. Abusas de tu madre y de su tiempo de la misma manera
que María abusa de ti. No valoras el trabajo de tu madre
de la misma manera que María no valora el tuyo. ¿te
parece eso justo?
- No, ni una cosa ni la otra. Es verdad. ¡Pero no sé
como salir de esto!
UNA CUESTIÓN DE ACTITUD
- El caso es que tienes muy buena actitud de trabajo en la
oficina, pero en casa no, y no puede ser. Es algo que has de
trabajar, igual que María ha de mejorar su actitud en
el trabajo. ¿Tu que le recomendarías a María
que hiciera en la oficina?¿que tendría que hacer
para que estuvieras contenta con ella?. Escribe todo lo que
le dirías...
- Pues le diría que tuviera más ánimo
en su trabajo, que se motivara, que fuera más creativa.
Tendría que llegar con muchas más ganas a trabajar,
pensando en cómo ayudarme en lugar de cómo escaquearse.
El ambiente mejoraría muchísimo, seríamos
un equipo. Pero sobre todo le diría que, ya que tiene
que hacerlo, que aprenda a disfrutarlo. Se puede disfrutar de
las obligaciones, pero hay que renunciar a las excusas.
- Pues ¡aplícate el cuento ! Has de hacer en casa
lo mismo que le recomiendas a María.
- Sólo si tu te conviertes en ejemplo y superas tu propia
pereza puedes ayudar a María a superar la suya. La misma
motivación que te aplicas en el trabajo de la oficina
puedes aplicártelo para el de casa. ¿Entiendes
ahora lo que es proyectarse en los demás?
- Ya entiendo. ¡creo que tengo mucho trabajo!. Bueno,
por lo menos ahora la entiendo mejor. Antes sólo veía
mi parte, ahora puedo entender que a ella le pase lo mismo....
- De lo que se trata es que te concentres en superar tu propio
patrón. Cuando uno modifica la actitud interna, la magia
de la proyección es que el exterior te dará la
imagen de tu nueva Clara motivada y trabajadora. Puede ocurrir
que María empiece a trabajar mejor, o puede haber un
cambio inesperado en la oficina y te pongan una nueva compañera
que refleja tu nueva actitud. ¡Quién lo sabe!.
PARA RESOLVER UNA PROYECCIÓN
Las reacciones emocionales que muestras ante las circunstancias
de la vida son fuentes de información sobre ti mismo.
Si aprendes a observarte en ellas, podrás percibir qué
parte de ti estás reconociendo en el otro.
Obsérvate
Cuando sientes que alguien “te hace algo” y reaccionas
emocionalmente . tu reacción indica que se trata de una
proyección, algo que te haces a ti mismo, te estás
“re-conociendo” en alguien, en una situación
determinada. Tu reacción automática reproduce
un patrón aprendido que aplicas involuntariamente.
Describe el patrón
El siguiente paso es reconocerlo en ti. Siéntate y describe
con todo lujo de detalles la actitud que te causa reacción
emocional. Describe qué hace esa persona, cuándo
lo hace, cómo se comporta contigo, y sobre todo cómo
te hace sentir a ti esa actitud.
Si tu reacción es negativa significa que una parte de
ti hace algo que no te gusta y otra reacciona en contra, y por
lo tanto tienes un conflicto interno por reconocer y solucionar.
Si tu reacción es positiva significa que tu reflejo
muestra una parte que te gusta de ti mismo, de la que no eres
consciente. Tienes una virtud interna sin reconocer, algo positivo
y que aprecias de ti mismo.
Reconócete
No se puede transformar nada que previamente uno no reconoce.
Tanto si la proyección es positiva como negativa, has
de aceptar esa parte tuya. Lo que ves en el exterior no es mas
que una representación de las ideas y actitudes que albergas
sobre ti y el mundo. Si es positiva podrás buscar esa
virtud que admiras de alguien, descubrirla en ti paRA ejercitarla
conscientemente. Si es negativa podrás descubrir que
eso que no te gusta en los demás tampoco te gusta en
ti, y aprender a cultivar la cualidad contraria y transformarte.
¿Se lo haces a los demás?
¿Dónde haces tú lo mismo? ¿A quién?
¿En que momentos? ¿Por qué lo haces?. Te
darás cuenta que lo que recibes del exterior es reflejo
de lo que tu das, a ésa o a otra persona. Por ejemplo,
¿sueles desconfiar de quien desconfía de ti, o
confiar en quien confía en ti?. Uno sólo es libre
cuando no le afecta delante de quien esté, su actitud
es resultado de una elección y no de una reacción
automática demasiado dependiente del entorno.
¿ Te lo haces a ti mismo?
Todo eso que “haces” a los demás, en realidad
no es más que un reflejo de lo que “te haces”
a ti mismo. Por ejemplo, si te molesta que te critiquen, es
muy posible que no sólo critiques a los demás,
sino también a ti mismo, y a veces de forma desmedida
o injusta. Identificas los momentos que haces eso contigo. El
cambio real está en modificar esa actitud, si tu no estás
esa dinámica, no habrá de que preocuparse, no
te afectará que te critiquen o no.
Habla con tu proyección
En el siguiente paso podrías contestar a las siguientes
preguntas: ¿Qué crees que tendría que cambiar
esa persona para quedar tu satisfecho? ¿Cómo crees
que tendría que actuar? ¿Cómo te gustaría
que te tratara?. Toma bolígrafo y papel y descríbelo
con todo lujo de detalles. Pero no es para que se lo digas al
otro, sino para que trabajes contigo. Se trata de transformar
tu propia actitud, aprovechando lo que te dice tu proyección.
Aplícate el cuento
has descubierto algo en alguien y has reconocido que ese algo
también está en ti. ahora se trata de que te apliques
a tí y tu actitud el mismo cuento que le recomiendas
a tu proyección. Conviértete en eso que deseas
ver en los demás, emplea tu energía en cambiarte
a ti, y no en tratar de cambiar al otro . Tu sabes lo que te
haría feliz recibir de los demás, empieza por
dártelo a ti mismo. En la medida en que aprendas a transformar
tu interior, irás encontrando la manera de hacer lo mismo
en el exterior.
Beatriz Fernández del Castillo
Autora de “La clave está en tus sueños”