La
Fiesta de San Juan
"El
día de San Juan Bautista -24 de junio- es una de las
fiestas cristianas más extensamente difundidas en el
mundo occidental. Durante siglos caracterizada por prácticas
purificadoras con agua y fuego, ritos eróticos y de adivinación,
que permanecen evidentes a través de su capa de cristianización,
son supervivencias de antiguos cultos entre los cuales se encuentran
los agrarios solares. Aun cuando los antecedentes de esta fiesta
están olvidados en la mente popular, año tras
año se siguen llevando a cabo con características
semejantes, tanto en Europa como en los países de
América Latina." (1)
"En
Venezuela, los festejos en honor a San Juan Bautista revisten
singular importancia, desde la época colonial hasta el
presente.... La fecha establecida por la Iglesia para conmemorar
al Santo coincide aproximadamente con el solsticio de invierno,
ambas de gran trascendencia, en las que se reúnen diversas
prácticas rituales paganas destinadas a avivar y/o conservar
el brillo del sol, fuente principal de energía, reconocida
y venerada por el hombre desde la antiguedad." (2)
"La
fiesta a San Juan Bautista es de singular significación
y fuerza en aquellas poblaciones donde el negro marcó
su impronta. En Miranda, se festeja en la gran mayoría
de los poblados de Barlovento, desde Caucagua hasta Cúpira
y Río Chico; también en Guarenas, Guatire, Santa
Lucía, Ocumare del Tuy, Tácata y Cúa, por
nombrar algunos...
Las características de la fiesta varían considerablemente
de una comunidad a otra....En Guatire son las tamboras, el plato
de peltre y las charrascas; en otras poblaciones es el mina
acompañado de la curbata, la voz de los solistas alternados
con el coro, junto al sonido de las guaruras y las maracas;
y el conjunto redondo. La fiesta de San Juan más conocida
del estado es la de Curiepe, cuya organización en los
últimos años ha sido responsabilidad del Conjunto
Folklórico de Curiepe. Es tradición en esta población
que la fiesta se inicie en la víspera del día
de San Juan, es decir, el 23 de junio en la noche. Al inicio
de la tarde, los tamboreros van "abriendo boca" -es
decir, calentando la ejecución que aún no adquiere
toda la vivacidad con el tambor mina y el curbata ubicados a
un lado de la plaza.
Ya
en la noche y en una casa cercana donde se encuentra la pequeña
imagen en
su nicho bien adornada con papeles de colores, flores, telas
y palmas, llegan los tocadores de tambor redondo y comienzan
a "entonar" delante del santo para dar inicio al primer
velorio. Más entrada la noche, se escucha el tambor mina
en la calle y el tambor redondo en la sala. El baile del mina
es libre y algunos llevan maracas que hacen sonar, a veces se
oye la guarura que, antiguamente, era reemplazada por el cacho.
Durante toda la noche, suenan los tambores y era costumbre que
antes del amanecer los barloventeños se bañaran
en un río o arroyo cercano, acompañados de cantos
malembe y ritmos de tambores redondo...
En
la mañana del 24 se celebra misa en honor a San Juan
y tan pronto como concluye resuenan los tambores. Prosigue la
parranda por la tarde con recorridos por el pueblo precedidos
por el santo y acompañado de los tambores, hasta llegar
a la casa donde se va a realizar otro velorio que, al igual
que la noche anterior, se lleva a cabo con toques de tambores,
cantos y bailes.
El día 25 es El encierro de San Juan. Durante el día,
el tambor descansa hasta las tres de la tarde, que es cuando
se va despedir al santo. Para Curiepe este es el momento más
alegre y emocionante de toda la fiesta. A las cuatro de la tarde
sacan a San Juan en andas de la casa donde se encuentra para
llevarle en recorrido por el pueblo. Cuatro portadores lo llevan,
bailando al ritmo de los tambores.... La batería de tambor
grande llega a una esquina y comienza a tocar con fuerza. Todos
se congregan, suenan los cohetes y viene el santo bailado y
acompañado por los tambores redondo. Se detienen todos
en la esquina. Tiempo atrás, los comerciantes lanzaban
caramelos y dulces de pan (catalinas). Sigue el recorrido en
dirección a la capilla, al llegar a la puerta comienza
el baile, los cantos y los gritos con gran furor. De pronto,
se detiene el baile y se continúa el camino pero ahora
hacia la iglesia a donde llegan con cantos y ejecuciones alternas
de malembe, mina y redondo. El baile del tambor se inicia frente
a la puerta de la iglesia. El público se distribuye en
torno al tambor y por toda la plaza.
Repican
las campanas mientras el santo es introducido al templo. Sólo
entran los que cargan al santo y detrás de ellos se cierran
las puertas. Las campanas repican con mayor fuerza; momento
en que también lanzan dulces y caramelos al público.
De repente, por una puerta lateral de la iglesia, sale el santo
"robado" por sus cargadores. Detrás se le agregan
los tambores redondo, mientras el mina sigue tocando en la puerta
principal, donde se reúne la mayor parte del público.
Para finalizar, todos se dirigen a la casa de donde salió
inicialmente el santo y allí tocan hasta amanecer."
(3)
1)"San
Juan Bautista". En: Revista Bigott. Caracas, 1988, No.
12, p. 4
(2) Ibídem. p. 24
(3) Fundación Bigott. Miranda. Caracas: La Fundación,
1996. (Serie
Tradiciones Populares de los Estados; 1). p. 27-29
Para mayor información consultar Archivos FUNDEF