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La
enfermedad silenciosa - Fuente: Myriam Delfini
Crónica
de una editora
Durante
muchos años fui dadora de sangre, no estaba inscripta
en ningun banco pero cada vez que alguien necesitaba sangre,
alli estaba tratando de dar una mano. Una amiga me solicitó
si podía dar sangre para una conocida de ella. Al día
siguiente me presenté en el Hospital Italiano, (dia
lunes), en esa semana (día viernes), recibía
una carta del sector de hemoterapia del hospital para que
me presentará.
Fue
uno de los peores fin de semana de mi vida, no tenía
la menor idea de que se trataba pero no sonaba muy alentador.
El lunes por la mañana me apersono a hemoterapia y
el médico que explica que aparentemente tenía
el virus de la Hepatitis C, me recomendó si tenia un
laboratorio conocido que podía hacerme un estudio por
mi cuenta o que ellos podían realizarlo.
Así
fue como comencé un recorrido que desconocía
totalmente. El laboratorio me extrajó sangre y debía
esperar veinte días para el resultado, además
el estudio era bastante salado, aún hoy lo sigue siendo
por los insumos importados, hoy ronda los $500.- Cumplidos
los veintes días, el estudio me da Negativo, yo saltaba
de alegría y de allí en más me relaje
con el tema.
Al
año siguiente vuelvo a dar sangre, esta vez en el Hospital
Frances, nuevamente recibó una carta para acercarme
hasta el nosocomio.En un primer momento esta sorprendida y
desorientada, que había pasado?, ¿me habían
hecho mal el estudio fue lo primero que pensé?. Vuelvo
al hospital y vuelven a decirme lo mismo.
Me
puse en campaña para saber exactamente que pasaba con
el virus y mi salud. Está vez me presenté con
un hepatologo del Hospital Naval, el Dr. Viudez, el doctor
me realizó una serie de estudios y una biopsia de hígado.
Allí se determinó que efectivamente yo había
estado en contacto con el virus de la hepatitis C y que solo
estaba alojado en el hígado, no tenía el virus
en sangre, por eso el primer estudio me habia dado Negativo,
al no tener virus en sangre no hay forma de cuantificarlo.
La
hepatitis C es una enfermedad silenciosa, sino hubiera sido
por donar sangre, tal vez ni me enteraba o me enteraba cuando
el hígado llega a un estado de deterioro tal que sus
funciones se ven mermadas. El médico me recomendó
llevar una vida normal y moderada, con controles cada seis
meses. Durante estos años llevó una vida normal
y sin ningún desarrollo del virus. Aunque el destino
de muchas personas, no es el mismo que el mío.
Mas
de 200 millones de personas en el mundo están infectados
por el virus hcv y la mayoría no lo sabe, la Hepatitis
C generalmente no presenta síntomas, por eso se la
llama la ``enfermedad silenciosa´´. el
virus C destruye lentamente células hepáticas
y puede con el transcurso de los años, producir cirrosis
o cáncer hepático.
La
hepatitis C se contagia cuando se produce un contacto con
entre sangre sana con sangre infectada por el virus C (contagio
vía parenteral) , como puede resultar por no adoptar
medidas de asepsia adecuadas para la hepatitis C ; han ocurrido
contagios en el ámbito de la sanidad publica y privada
, mediante transfusiones y/o utilización de hemoderivados
para el tratamiento de otras enfermedades , así como
también por compartir jeringas, en centros de odontológicos,
lugares de aplicación de piercings y tatuajes, podólogos,etc.
La hepatitis C debido a su característica de ser una
enfermedad crónica mayormente asintomático,
suele ser diagnosticada de manera fortuita en controles de
médicos de empresas, en las donaciones de sangre o
en análisis prescriptos por los facultativos en búsqueda
de otras patologías. Quizás por la fecha relativamente
reciente del descubrimiento del virus C (año 1989)
y por la propia complejidad de la función hepática,
no todos los profesionales de la medicina están capacitados
para el adecuado tratamiento de la enfermedad, y así
sucede que o bien se le resta importancia, con las consecuencias
negativas que tal actitud puede acarrear, o, por lo contrario,
aconsejan a los afectados pautas de comportamiento erróneas,
lo que contribuye
a incrementar el estado de depresión que genera la
propia enfermedad y a intensificar el sentimiento de soledad
en que viven muchos de los infectados.
¿
Cómo se manifiesta la enfermedad ? (1) Aunque son
muchos los síntomas (lo que el paciente siente) y signos
(lo que revela el examen físico) no todos o la mayoría
ocurren al mismo tiempo excepto en las fases avanzadas o severas.Las
manifestaciones más frecuentes incluyen: Fatiga, debilidad,
pérdida de peso, falta de apetito, náuseas y
fiebre. Ictericia que es la coloración amarillenta
de la piel y de las conjuntivas (sobre el blanco de los ojos)
por acumulación de bilirrubina que produce asimismo
orina oscura. Hepatomegalia (megalos: grande) o agrandamiento
del hígado. Ascitis o acumulación de líquido
en la cavidad abdominal o peritoneal. Hipertensión
portal que consiste en el aumento de presión de la
sangre que está en el sistema de la vena porta y por
ello las venas que lo forman (por ejemplo, de la parte inferior
del esófago) se dilatan, forman várices y pueden
sangrar. El aumento en la presión favorece la acumulación
de fluido o ascitis y el agrandamiento del bazo o esplenomegalia.
Confusión mental por retención de sustancias
tóxicas como el amonio que producen trastornos de la
función cerebral (encefalopatía). Prurito o
picazón probablemente relacionado con la retención
de componentes de la bilis. Enrojecimiento de la palma de
las manos y arañas vasculares visibles al examen. Anemia,
disminución de los glóbulos blancos (leucopenia)
y de las plaquetas (trombocitopenia). Tendencia a sangrar
por disminución de los factores de coagulación.
Trastornos hormonales como testosterona (hormona masculina)
baja y atrofia de los testículos y trastornos menstruales
en la mujer.
¿
Cómo se enferma el hígado ?
A
pesar de su complejidad el hígado en verdad tiene pocas
maneras de enfermarse y por ende muchas de las afecciones
hepáticas (que atañen al hígado) comparten
manifestaciones.El hígado puede inflamarse (hepatitis)
de manera aguda (hepatitis aguda) o crónica (hepatitis
crónica). La hepatitis puede ser de origen viral ,
alcohólica o tóxica (otros fuera del alcohol
y algunos medicamentos) o relacionada con enfermedades de
tipo autoinmune o de autoagresión como ocurre en el
lupus eritematoso o similares.El hígado acumula grasa
de manera exagerada y se torna en "hígado graso"
que se observa como una de las fases de la exposición
o consumo crónico de alcohol (alcoholismo) .
Sin
embargo, el hígado graso ocurre en pacientes obesos
o diabéticos y en estados de malnutrición.En
la fase avanzada de varias enfermedades hepáticas,
como la hepatitis viral o la enfermedad del hígado
debida al alcoholismo, el hígado se torna cirrótico.
En la cirrosis (del griego kirrhos: parduzco por el color
que toma) el tejido normal es destruido y reemplazado por
tejido fibroso que cicatriza y endurece el órgano.
Al mismo tiempo hay regeneración pero desordenada con
formación de nódulos de tejido hepático
pero anárquicos.Las mismas causas de hepatitis (virus,
alcohol, autoinmunidad) pueden llevar a cirrosis. Pero hay
otros tipos como la cirrosis biliar primaria que se debe a
inflamación crónica y cicatrización o
fibrosis de los pequeños conductos biliares. La cirrosis
biliar secundaria ocurre en casos de obstrucción crónica
de los grandes conductos biliares.Hay formas menos comunes
de cirrosis como las asociadas a hemocromatosis (depósito
de hierro), enfermedad de Wilson (depósito de cobre)
y a deficiencia de alfa 1 antitripsina. Finalmente, hay cirrosis
de causa desconocida (que se denomina criptogénica).(1)
Fuente:
www.saludhoy.com
- www.hepatitisc2000.com.ar
La
Organización Hepatitis C 2000 trabaja desde fines de
1999 en todos los temas que tengan que ver con la hepatitis
c y hepatitis en general. El trabajo es realizado desde la
Ciudad de Pinamar - Argentina - donde está su central
y vía Internet desde más de diez países
de habla castellana . Todo el trabajo es realizado por infectados,
sus familiares y amigos. |