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Islamismo
- Sufismo - La belleza angélica de José

"Y cuando ella escuchó sus murmuraciones, envió
por ellas (las mujeres de la ciudad) y les preparó
un banquete, dando a cada una de ellas un cuchillo. Le dijo
a José: Sal y ve hacia ellas ! Y cuando ellas lo vieron,
lo magnificaron, y se cortaron las manos, exclamando: Santo
Dios ! Este no es un ser humano, este no es otro que un ángel
maravilloso !" (12 :31).
Dios había creado a José de la luz de una belleza
especial que El había creado y colocado en el Paraíso.
El mensaje profético de José fue el mensaje
de la belleza. El mensaje de amor que Dios envió a
través de Sus Profetas es la imagen y representación
de la belleza y amor en el paraíso. El mensaje de Dios
enviado a los seres
humanos es: "Yo no he dejado la tierra sin belleza y
amor." Los profetas simbolizan estos atributos.
¿Dónde estabamos antes de venir a este mundo?
En el mundo espiritual. ¿Qué estábamos
haciendo allí? Nadie sabe. Las almas nunca están
en necesidad de comer, beber, dormir o nada de lo que el cuerpo
necesita. Las almas son aun más antiguas que los ángeles,
ya que fueron creadas en un tiempo cuyo comienzo nadie conoce.
Desde ese momento, nuestras almas han estado nadando en los
Océanos de Poder y Belleza de Dios.Es imposible para
el cuerpo transportar o resistir el poder del alma. Si lo
intentara, se derretiría. ¿Qué llega
desde el sol a la tierra? Sólo sus rayos. Sin embargo,
si el sol se acercara tan sólo un paso más hacia
la tierra, la vida dejaría de ser posible para nosotros
en su superficie. De
igual forma, las almas de los seres humanos están eternamente
en la Divina
Presencia desde el momento de su creación, nunca moviéndose
de allí.
Solamente un rayo llega a nuestros cuerpos.
Con esa belleza, Dios creó a José y también
a un ángel que lo acompañó toda su vida.
Ese ángel fue creado de la luz del quinto paraíso.
El derramó sobre José una pincelada de ese quinto
paraíso y provocó que la inefable luz apareciera
en el rostro de José y saliera de sus ojos, atrayendo
y deleitando a los espectadores y a los oyentes. El sonido
de su voz era como el susurro de un ángel de manera
que cualquiera que lo
escuchara tuviera que dejar lo que estaba haciendo e ir a
sentarse ante él y escucharlo. Las mujeres de la casa
del príncipe fueron atraídas hacia el ángel
que se parecía a la imagen de José y quien lo
acompañó sin que nadie lo supiera. Esa experiencia
también fue una prueba para José, para
mostrarle el camino de la tolerancia y la paciencia, para
que pudiera llevar la carga de los pecados de otros y estar
prevenido para no caer en ellos. Su belleza le provocó
ser encarcelado como el preámbulo hacia un gran evento
que Dios le había preparado.
En cuanto José estuvo en prisión, el ángel
de la belleza que estaba con él apareció con
un batallón de innumerables ángeles. José
estaba deslumbrado, no sólo por su número sino
por su aspecto, ya que todos se parecían a él
e irradiaban inmensa belleza. Cuando José le preguntó
a su ángel quienes eran estos ángeles, él
respondió: "Dios los ha creado de la luz de tu
propia belleza en el quinto paraíso y ellos son llamados
los Amantes de Dios. Por tu tolerancia y paciencia Dios quiso
recompensarte. Él te envía todos estos ángeles
y los coloca bajo tus ordenes hasta el Día del Juicio.
Ellos deben ser puestos bajo tu mando y enviados a toda Su
creación para tocar a los seres humanos con una gota
de Belleza Divina y una gota de Amor Divino. Este amor y esta
belleza también van hacia todo lo creado por Dios en
la naturaleza, además de los humanos: árboles,
montañas, animales y ríos. A través de
ti, ellos son Mensajeros del amor de Dios a los seres humanos
y son los encargados de decirles:
¡Servidores de Dios!
Yo recuerdo a aquellos que Me recuerdan,Mis Jardines pertenecen
a aquellos que Me alaban, Yo visito a aquellos que Me extrañan,
Y existo para aquellos que Me aman.
¡Un amante que ama, su palabra es verdadera!
Aquel que es íntimo con su amado,
¡Su acción siempre es correcta!
¡Quien quiera encontrarme a Mi, Yo querré encontrarlo
a él!
José le respondió al ángel: "El
anhelo y la ternura me han impulsado hacia el amor a Dios.
Yo nunca odié la muerte, como lo hicieron Sus otros
servidores, porque sé que es la puerta que conduce
a mi Amado."
El ángel contestó: "¡Oh José!
La señal de amar a Dios es dar prioridad a Dios sobre
uno mismo. No todo el que alaba se convierte en un amante
de Dios. Amar a Dios, es abandonar lo que a El no le gusta.
Tu corazón y tu lengua nunca deben cesar de recordarlo.
¡Oh José! Tú representas la belleza del
Paraíso. Tú debes llevar estas tres características
o no podrás ser aquel que Lo representa :
"Preferir la palabra de Dios a la palabra de Sus criaturas
;
"Preferir Su encuentro, al encuentro de Sus criaturas
;
"Servir y ayudar a todas Sus criaturas en Su nombre."
El ángel continuó: "Tu prisión,
¡oh José! es como el fuego en el corazón
de un amante ardiendo sin control. Para mostrarte que la carga
de la gente que tú has llevado ha sido aceptada por
Dios, El ha hecho de este evento la chispa que enciende el
fuego y abre para ti el camino a tu Amado."
Entonces
el ángel cantó:
¡Oh José! La separación del Amado
Es mejor que la reunión,
Su severidad es más dulce que Su justicia,
Su dificultad es más grata que Su facilidad,
su impedimento para dar, es más gustoso que Su entrega.
José dijo: "Explícame lo que quieres decir."
El ángel respondió: "La separación
te mantiene en un estado de recuerdo, para que estés
siempre anhelando alcanzar Su justicia, Su facilidad, Sus
concesiones y Su sabor."
Los ángeles de la "reunión después
de la separación" gobiernan el amor entre los
miembros de la familia, especialmente en tiempos de pruebas
y opresión. Esto es así porque Dios ama que
los seres humanos mantengan los lazos de humanidad vivos entre
ellos y no hay lazos terrenales más fuertes que los
lazos del amor: primero, el amor de los padres por sus hijos,
que es el reflejo y el símbolo del amor de Dios por
Su creación; segundo, el amor entre hombre y mujer,
como muestra la historia de "Angeles que Cantan en el
Cielo" |