Los
angeles y la oración de Israel - El shema -
Referente
a la oración, Rabí Shimón bar Yojai enseñó
que tres grupos de ángeles se reúnen en la sinagoga
en los momentos de la oración. Un grupo consiste en ángeles
del mundo de Yetsirá que alaban al Altísimo durante
el día; recitan cánticos de alabanzas desde "Baruj
Sheamar" hasta "Yishtabaj" junto con Israel.
Hay otros ángeles que alaban al Altísimo por la
noche, y éstos no acompañan a Israel durante el
día.
El
segundo grupo consiste en ángeles que están presentes
cada vez que el pueblo de Israel dice en la tierra, "Santo,
santo, santo es el Señor de los ejércitos",
en la plegaria llamada kedushá-santificación -
cuando el oficiante repite la Amidá. Continúa
el Zohar:
Y bajo la tutela de este segundo grupo están los ángeles
que se ponen en movimiento en todos los firmamentos en el mundo
de Asiyá para ayudar a que ascienda la oración
de Israel. Estos buenos abogados de la oración de Israel
no permiten que los Acusadores, que están siempre dispuestos,
bloqueen las oraciones durante su ascenso.
El
tercer grupo de ángeles consta de las "compañeras"
celestiales, llamadas "cánticos de Alamot",
y aluden al concepto esotérico de las siete vírgenes
dignas de honrar a la Shejiná. Estas vírgenes
también aluden a los siete palacios celestiales que rectificamos
en la bendición "Yotser or uboré joshej"
(Quien forma la luz y crea la oscuridad). Añade Rashbí:
Todos estos ejércitos celestiales llevan a cabo sus rectificaciones
con el mismo orden que las ejecutan Israel, con los mismos cánticos
de alabanza y rezos que recitan Israel.
Así, pues, la rectificación de estos seres celestiales,
así como la de la Shejiná misma y Sus asistentes,
todo depende de las oraciones de Israel. Continúa el
Zohar:
La kedushá-santificación dicha en la repetición
de la Amidá - cuando hay un mínimo de diez hombres
reunidos - santifica los mundos celestiales, y el Altísimo
nos permite que atraigamos a nosotros estos poderes de santidad
que originalmente provienen de Él. Sin embargo, no hay
kedushá-santificación en el cielo hasta que el
pueblo de Israel no la diga en la tierra. Como dice el versículo,
"Seré santificado entre los hijos de Israel".
Es decir, estoy santificado en el cielo por medio de la kedushá-santificación
dicha por los hijos de Israel.