ORACION
DE SANACION
Redactada por el Hermano Ruben Darío Cáceres,
M.S.P.
Se
recomienda hacer oración de alabanza a Dios, alzando
las manos bendecir y glorificar a Dios padre, Hijo y Espíritu
Santo. (Orar en lenguas si se tiene el don )
Se debe orar la "Oración de Protección con
la Sangre Preciosa de Cristo Jesús". Pedir perdón
a Dios por nuestros pecados en oración, luego perdonar
a las personas que nos han dañado, rechazar a Satanás
y renunciar a toda brujería y ocultismo.
Y
ahora con confianza dile al Padre Amoroso del cielo:
"Padre
Santo, Padre lleno de Amor y misericordia para mí y mi
casa, en el Nombre de Jesucristo tu Hijo Amado, reclamo lo que
tu Palabra dice respecto a la sanidad. ISAIAS CAP.53, 4 a 5.
Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y
sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado,
por herido de Dios y abatido. :5 Mas él herido fue por
nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo
de nuestra paz fue sobre él, y por sus llagas fuimos
nosotros curados.
Al
hacerlo creo y declaro que tu Palabra no volverá vacía
sino que realizará lo que dice ISAIAS Cap. 55:11 así
será mi palabra que sale de mi boca; no volverá
a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero,
y será prosperada en aquello para lo que la envié.
Padre que de Tí nos viene la salud y sanas mis enfermedades,
y que por las llagas de tu Hijo Jesucristo esta enfermedad (dolor,
cáncer, sida, piedra, alcoholismo, etc. quede destruido)
Y lo rechazo de mi, de mi vida, de mi cuerpo, fuera de mí,
fuera de mí, "yo" ( di tu nombre) lo rechazo,
y recibo la salud que Dios me da a través de los méritos
y las llagas de Cristo Jesús, pues su palabra me asegura
que Jesús tomó en la Cruz mis enfermedades y mis
maldiciones, 1ª de Pedro 2, 24, y llevó mis dolencias,
Mateo 8,17 ; 2:24, quien llevó El mismo nuestros pecados
en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos
a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis
sanados y 8:17 para que se cumpliese lo dicho por el profeta
Isaías, cuando dijo: "El mismo tomó nuestras
enfermedades, y llevó nuestras dolencias."
Por
la autoridad de esta palabra escrita confiadamente declaro que
yo (di tu nombre) he sido redimido de la maldición de
la enfermedad y rechazo y no tolero mas sus síntomas
en mí. Satanás te hago saber, en el Nombre de
Jesucristo, que tus principados, tus potestades, tus espíritus
que gobiernan las tinieblas de este siglo, y tus huestes espirituales
de maldad en las regiones celestes, están atados y amordazados
y por la Sangre de Cristo quedan sin poder, y de ninguna manera
pueden obrar contra mí, mis hijos y familia, casa, trabajo,
pertenencias, y medios de transporte. Y así quedo libre
de tu opresión por esta enfermedad y soy propiedad de
Dios Todopoderoso y no te permito ningún lugar en mi
vida y en la de mi familia y vecinos de este lugar y yo ´moramos
al abrigo de Dios Altísimo; y habitamos y permanecemos
fijos bajo la sombra del Omnipotente cuyo poder ningún
enemigo puede resistir. Salmo 8:1 Levántese Dios, sean
esparcidos sus enemigos, y huyan de su presencia los que le
aborrecen. 68:2 Como es lanzado el humo, los lanzarás;
como se derrite la cera delante del fuego, así perecerán
los impíos delante de Dios. 68:3 Mas los justos se alegrarán;
se gozarán delante de Dios, y saltarán de alegría.
68:4 Cantad a Dios, cantad Salmos a su Nombre;
Ahora
Padre, porque te reverenciamos, te adoramos y te damos gracias,
tenemos seguridad en tu palabra de que el Angel del Señor
acampa alrededor de mi casa, mi trabajo, pertenencias y principalmente
alrededor nuestro y nos libra de todo mal y nada malo acontecerá
a nuestros familiares y alejarás toda plaga de enfermedad,
calamidad, miseria, vicios de mi casa, y confieso que tu Palabra,
permanecerá en mi hogar, y que nos dé a todos
perfecta integridad de mente.
Tu
palabra está dentro de mí y quiero que esté
dentro de todos mis hijos, esposo(a), padres, hermanos, etc.
Dándonos sanidad completa a nuestro cuerpo, alma y espíritu,
nos sanas desde lo más íntimo y profundo de nuestra
naturaleza, hasta las coyunturas y la médula de nuestros
huesos.
Prov.4:20
Hijo mío, estáte atento a mis palabras; inclina
tu oído a mis razones .21 No se aparten de tus ojos;
guárdalas en medio de tu corazón, .22 Porque son
vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo.
La
palabra de Dios es medicina y vida para nuestra carne, la ley
del Espíritu de vida obra en nosotros y nos dá
libertad de la ley del pecado y de la muerte. ROMANOS 8:2 Porque
la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me
ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Por eso yo y
toda mi familia, tenemos puesta toda tu armadura. El escudo
que nos protege contra los dardos del fuego maligno. Jesucristo
es el Sumo y Eterno Sacerdote y victima con quién ofrezco
todas mis penas, miseria, alegrías, enfermedades al padre
por la santificación de la iglesia especialmente por
los sacerdotes de mi comunidad y del mundo.
Y
yo y mi familia nos mantendremos firmes en nuestras declaraciones
de Fé en tu palabra Padre Santo y permaneceremos firmes
con la plena seguridad de que por quienes hemos intercedido
tienen salud ahora en el Nombre de Jesucristo. Amén,
Amén, Amén.
Gracias
Padre Amado, Bendito y alabado seas por siempre, alabado seas,
por Jesucristo tu Hijo amado, en quien recibe mis gracias por
manos de María, Gloria, Gloria a Tí Señor,
Amén, Amén, Amén, Amén, Amén.
Por
último darle gracias a Dios por lo que hemos recibido
y que el enfermo ya sanado diga; "por las llagas de Cristo,
yo he sido sanado"