La
Historia de Pésaj
La
fiesta de Pésaj - en general, y la noche del Séder
- en particular, tienen una importancia especial en el ciclo
del año judío, no sólo por la cantidad
de símbolos que en ellos encontramos o por ser una
de las tres fiestas mencionadas en nuestra Sagrada Torá,
sino por ser la fiesta en la cual se recuerda y festeja la
salida del pueblo judío de la tierra de Egipto - un
acontecimiento tan importante que lo recordamos dos veces
cada día al recitar el Shemá Israel.
La
salida de Egipto representa el comienzo del pueblo judío
por un lado y por otro, revela al mundo la existencia de Dos
como Creador y Rector de todo el universo, Quien posee el
poder de realizar toda clase de milagros en los cielos y en
la tierra.
No solamente debemos relatarle a nuestros propios hijos todo
lo que ocurrió en la salida de Egipto, sino que también
debemos transmitirle esta enseñanza a toda persona
que esté con nosotros, a nuestro alcance, e incluso
- en caso de no tener con quien hablar sobre la salida de
Egipto - tenemos la obligación de contarnos a nosotros
mismos lo que sucedió allí.
En
realidad, la historia de Pésaj comienza por lo menos
400 años antes de la salida de Egipto, como leemos
en la Hagadá: "Bendito es Quien cumple Su promesa
con Israel, bendito es Él. Pues el Santo, bendito es
Él, calculó el final de nuestra esclavitud,
para hacer lo que le había dicho a Abraham Avinu en
el "berit ben habetarim" (pacto entre las partes),
como está escrito: "Y le dijo a Abram: Saber,
habrás de saber que extranjera será tu descendencia
en una tierra ajena y los esclavizarán y los oprimirán
cuatrocientos años. Y también al pueblo que
servirán, juzgo Yo, y luego saldrán con gran
riqueza" (Bereshit -Génesis- 15:13-14)".
Sin
embargo, ésta no es la única fuente que tenemos
para comenzar nuestra pequeña reseña histórica,
pues también está escrito: "Y el tiempo
que estuvieron los hijos de Israel asentados en Egipto fue
430 años" (Shemot -Éxodo- 12:40).
Evidentemente,
estos dos versículos de la Torá no se pueden
contradecir. La respuesta a esta aparente contradicción
la aprendemos del comentario de Rashí (Rabí
Shelomó Itzjaki, 1040 - 1105) a la Torá. Él
nos explica que el segundo versículo que dice que los
hijos de Israel estuvieron en Egipto 430 años no se
debe entender literalmente, sino que la intención de
la Torá es enseñarnos que desde que en el berit
ben habetarim (pacto entre las partes) Dos decretó
aquel exilio y le dijo a Abraham que en el futuro su descendencia
sería esclavizada, pasaron 430 años.
Por otro lado, lo que dice el primer versículo que
Dos le dijo a Abraham que 400 años su descendencia
será extranjera en una tierra ajena y serán
esclavizados, no se debe entender como que serán esclavizados
durante 400 años desde aquel momento, sino que desde
que él tuviera descendencia - es decir, desde el nacimiento
de Itzjak Avinu, que ocurrió 30 años después
de aquella profecía - su descendencia comenzará
a estar en una tierra extranjera y luego pasarán a
estar esclavizados y oprimidos por un tiempo total de 400
años. Y esto efectivamente ocurrió, pues la
tierra de Israel no perteneció ni a Abraham ni a Itzjak
ni a Iaacov, sino que el pueblo de Israel la conquistó
recién cuando entró a la tierra, cuarenta años
después de su salida de Egipto.
Abraham
nació en el año 1813 a.e.c. y tuvo a Itzjak
en el año 1713 a.e.c. - a los 100 años de edad.
Itzjak tuvo a Iaacov a los 60 años - en el año
1653 a.e.c. - y la Torá nos cuenta en parashat Vaigash
que cuando Iaacov Avinu descendió a Egipto y se encontró
con el Faraón, le dijo que en ese momento tenía
130 años, de lo que deducimos que los hijos de Israel
descendieron a Egipto en el año 1523 a.e.c.
Al comienzo del libro de Shemot la Torá nos dice que
de todos los hijos de Iaacov el que primero murió fue
Iosef y luego el resto de sus hermanos, y que más tarde
el Faraón empezó a oprimir y a esclavizar al
pueblo de Israel. Nuestros Sabios nos enseñan que Leví
fue el último de los hermanos de Iosef en fallecer
- en el año 1429 a.e.c. - de lo que deduce el midrash
Séder Olam Ravá (capítulo 3) que la esclavitud,
de hecho, no duró más de 116 años, ya
que desde que murió Leví hasta la salida de
Egipto transcurrieron 116 años - y ninguno de los hijos
de Iaacov sufrió la esclavitud.
Por
otro lado, nos enseña el midrash que la esclavitud
no duró menos de 86 años, pues Miriam la hermana
mayor de Moshé, nació 86 años antes de
la salida de Egipto - en el año 1399 a.e.c. - y a ella
la llamaron Miriam pues ya había comenzado la amargura
de la esclavitud ("mar" en español: amargo).
Pasaron tres años y a Miriam le nació un hermano:
Aharón, en el año 1396 a.e.c. Otros tres años
pasaron y en el año 1393 a.e.c. nació Moshé
Rabenu. Él había sido criado en el palacio real
por la hija del Faraón y después de matar a
un egipcio para defender a sus hermanos, se escapó
a la tierra de Midián. Allí se casó con
Tziporá y trabajaba como pastor de los rebaños
de su suegro Itró. Un día ocurrió que
Moshé estaba llevando a las ovejas a pastar y ve una
zarza que tenía fuego pero que no se consumía.
Al acercarse, Dos se le reveló y le dijo que
vaya a liberar al pueblo de Israel. Esto ocurrió un
año antes de que salgan de Egipto, en el año
1314 a.e.c. (midrash Séder Olam Rabá cap. 5).
Todas
las plagas duraron 12 meses, "Y Moshé tenía
ochenta años y Aharón tenía ochenta y
tres años, cuando hablaron con el Faraón"
(Shemot 7:7) - es decir en el año 1313 a.e.c., exactamente
2448 años desde la creación del mundo - y en
aquel año salieron los hijos de Israel de Egipto (Véase
Rashí Sotá 12a).
La "Hagadá" es el libro en el cual se relata
la salida de Egipto del Pueblo Hebreo. Tras relatar las peripecias
de todos los sucesos que dieron lugar al Exodo, una descripción
de las diez plagas y el cruce del Mar Rojo, generalmente el
hijo menor hace cuatro preguntas relativas a las costumbres
que le son contestadas.
A través de los tiempos, se le han agregado alabanzas,
relatos y canciones alusivas y comentarios adicionales cuyas
consecuencias se comentan aparte.