Nos,
los representates de la humanidad, con el objeto de constituir
la unión universal, consolidar la paz interior,proveer la
defensa común, acabar con la soledad, promover el bienestar
general, asegurar la verdadera libertad y dejar la justicia
en manos del afecto, para nosotros, para crear una posteridad
mejor que la actual, y para toda la humanidad que quiera habitar
en las regiones del amor, invocando la protección de dios,
fuente de conocimiento y la verdad única, escribo y sugiero
esta Constitución para difundirla por el mundo entero e integrarla
a la alquimia del mágico universo.
Art.
1: Queda decretado el estado de amor permanente, para
que los niños jueguen de la mano con sus padres, para que
el sol salga siempre, por siempre reine la sonrisa y se corone
la alegría popular.
Art.2:
Queda decretada la necesidad de amarnos, porque aún el más
fuerte necesita amor, y es el amor el que fortalece a la planta
aún verde, y solo con amor podremos vivir una vida digna y
con satisfacciones.
Art.3:
Que el amor no tenga fronteras, que invada territorios y conquiste
a los más des-creídos , que se amen el lobo y el cordero,
la oveja y el pastor, y que el amor sea una forma de vida
como único recurso para la salvación.
Art.4:
Que se afiance el amor en todas sus manifestaciones. Ya sea
la amistad, en familia o el amor en pareja. Que se establezca
en cada casa como un código de honor, que se amen los hermanos
y estos a su vez amen a todos los hermanos del Del mundo,
ya que somos todos una gran familia.
Art.5:Queda
establecido que a partir de este momento los ojos del hombre
serán su corazón, Y todo deberá mirarlo a través de él. Considerando
que más auténtico que ver es querer ver.
Art.6:
Queda abolida la mentira, en todas sus formas, inclusive las
máscaras y los miedos, los alardes de grandeza y los falsos
héroes, las mentiras piadosas, la humildad hipócrita y la
cobardía, el castigarnos con una mentira. Porque la mentira
impide conocernos y por ende, Querernos, descartada la mentira,
que la verdad es más pura y nos acerca.
Art.7:Que
el amor sea ayudarnos unos a otros, codo a codo compartiendo
el esfuerzo y sus frutos. Que se fundan las lágrimas de sudor
y el dolor, que cada uno piense en su par y comparta su carga.
Nos uniremos en un acto único de solidaridad infinita, sabremos
del otro y sus necesidades, haremos causa común con el de
al lado, defenderemos los derecho a la felicidad y el recocijo,
analizaremos los casos de corazones heridos e intercederemos
por los mas desolados.
Art.8:
Tenés que "ser"para que yo tenga alguien a quien amar. Pero
ser vos, es decir como vos, vos mismo. No como quieren que
seas, ni una imitación que te impones, porque crees que es
superior a lo que vos sos. Nada de eso me sirve, porque yo
quiero amar a tu vos original, no a un personaje, ni a una
imagen falsa. Te quiero a Vos así como sos tal cual, porque
quiero conocerte y que me conozcas, y que juntos tratemos
de mejorar.
Art.9:
No hay dolor más grande que el desencuentro, del cóndor que
ama al gato, del gato que desea al ciervo, del ciervo que
se enamora del ñandú, del ñandú que sueña con la cebra, de
la cebra que ama al rinoceronte, (nunca sabré porque el amor
equivoca sus destinos). Aquellos los desencontrados, mi hombro,
una guía y una mano, con la esperanza de que juntos podramos
reunir, al cóndor con el cóndor, al gato con el gato, al ciervo
con el ciervo, Al ñandú con el ñandú, a la cebra con la cebra,
al rinoceronte con el rinoceronte, y que juntos podramos vivir
la dicha de ser correspondidos.
Art.10:
Amar es también escuhar. Todos necesitamos que nos escuchen,
cuando queremos gritar, cuando necesitamos llorar, cuando
intentamos desahogarnos con quienes amamos. Y para eso es
necesario que nos escuchen, solo eso, callar y escuhar. No
te burles de lo que siento argumentando que son tonterías,
por tontos que parezcan son mis problemas y me están afectando,
por eso necesito hablarlos contigo.
Art.11:
Queda comprobada la necesidad de expresar nuestros sentimientos.
Decirlos con palabras claras y profundas, que no hay nada
más maravilloso que escuchar la vos humana expresando amor.
Demostrarlo en pequeños actos cotidianos, que no hay regalo
más hermoso que una flor, ni gesto más grandioso que escribir
un poema de Amor. No me basta con suponer que me amas, necesito
saberlo de vos.
Art.12:
Amar la paz como a la vida, que no hay forma de vivir que
no sea en paz con nosotros mismos, con nuestra conciencia,
con el prójimo en cálida convivencia, con el Colibrí y la
margarita, con dios, en paz con nuestra alma. Que la paz sea
un blanco cielo y en el volemos todos, como suaves gaviotas
en busca de conociemiento.
Art.13:
Queda desterrada la agresión como medida de fuerza, como impotencia,
como ignorancia, como estupidez. Más importante es que se
encuentre un equivalente, que cumpla su rol de contención,
algún reemplazante que nos ayude a crecer, que no sea la agresión
y el daño el método a emplear, sino en cambio se adopte una
medida que aporte una real solución, y que está sea para todos
igual.
Art.14:
Que cada cual trabaje en lo que cada uno ama, o que al menos
ame lo que haga. Que el carpintero tome el martillo, y el
artesano que use sus manos, porque el sacrificio con amor
no es sacrificio, y ya no cuesta tanto trabajo. Si el que
ama la medicina trabaja en una oficina, está ocupando el lugar
del que quiere ser empleado, y ya tendremos aquí dos desdichados.
No hay trabajo más honrado que el evitar se un fracasado.
Art.15:
Queda institucionalizada la vuelta al trueque. No dar y recibir,
sino el trueque, es decir compartir. De mis mil girasoles
tomarás los que precises, sin pedir permiso, porque son tuyos,
así como Dios los puso sobre la tierra y la casualidad quiso
que yo los tenga, contigo los comparto. Y juntos tejeremos
la lana que hará la manta que repare del frío a nuestros hijos.
Art.16:
Amar es también, con amor, perdonar. Pero perdonar significa
eso, dejar de lado nuestros rencores y perdonar. Cuando se
perdona se enciende una chispa divina que se desprende del
alma, e integra parte de la energía universal. No desliguemos
en Dios la responsabilidad del perdón, que sea un acto nuestro,
cotidiano, y que forme parte de nuestras vidas como el pan
de cada día.
Art.17:
Comprendo que hay un Dios y quiero compartirlo con vos. No
puedo obligarte que creas en El, pero puedo pedirte que al
menos lo intentes, que cierres los ojos y que escuches el
conocimiento oculto que habla en tu interior, no dejes que
las palabras de la razón confundan la verdad que diga tu corazón.
La voz de mi corazón dice: Dios es la poesía que dio origen
a la vida misma. Creador, artesano, juglar. Sin religión,
ni dogma que lo margine. Un Dios colosal, tan humilde y grandioso,
como un punto pérdido en la integridad. Sabio y paciente,
como las agüas de un río calmo, o un pescador. Un Dios generoso
que anida en nosotros mismos, pricipio de revolución interior,
fuente generadora de evolución suprema, testigo del alma.
Dios es el Amor en sí, y el Amor es el comienzo de una Gran
Era, nueva, distinta, tal vez que nos mejore, casi un sueño
anhelado por todos, como una luz pérdida que por años la humanidad
ha buscado.
Gabriel
Mariano Rugiero