Rabi Itzjak ben Shlomó
Luria - El ARI -

Hasta la desaparición
de Rabi Iosef Caro, predominaba en el judaísmo la razón y la
deducción lógica. Tanto los tanaítas como los amoraítas
y posteriores eruditos judíos, sostenían que el conocimiento
y cumplimiento de la Halajá (legislación talmúdica)
eran lo primordial.
La personalidad que
apareció en Safed después del autor del Shulján Aruj
era diametralmente opuesta. De naturaleza exaltada y mística, creía
en los poderes sobrenaturales, en milagros y en los hechos que trasciendan
la lógica y el entendimiento humano. Se trata de Rabi Itzjak ben Shlomó
Luria, conocido como el ARI (león) por el "Rashei Tevot"
de su nombre (Ashkenazi Rabi Itzjak) y por habérselo considerado como
la autoridad judía más poderosa de su época.
Nació el ARI
santo en Jerusalem, en el año 1534 de progenitores ashkenazíes.
Su padre falleció siendo él niño aún. Su madre
quedó en la indigencia y recurrió a un acaudalado hermano suyo
de Egipto para que la ayudase. Éste los albergó en su casa
de El Cairo.
Allí estudió
el pequeño Luria con los Gueonim (Gaones) Rabi Betzalel Ashkenazi
(cuyo apellido tomó posteriormente) y Rabi David ben Zimrá
(RaDBaZ). El ARI se destacó tanto en sus estudios que su tío
lo convirtió en su yerno.
Bajo la influencia de
RadBaZ, que era un gran místico, el joven Itzjak se volcó de
lleno al estudio de la Kabalah. Poco a poco comenzó a apartarse de
su hogar y toda la semana se aislaba en una casa que su suegro tenía
a orillas del Nilo. Tan sólo al atardecer del sábado regresaba
a su hogar para estar con su mujer, con la que hablaba únicamente
en hebreo. Al atardecer del Shabat regresaba a su retiro para sumirse de
nuevo en los arcanos de la Kabalah. Este estilo ascético marcaría
en gran manera a los judíos místicos posteriores.
En su extremo aislamiento
tuvo Guiluy Eliahu (la aparición del profeta Elías).
Aparentemente el profeta lo visitaba para estudiar con él y transmitirle
secretos de la Toráh. En una de sus sabáticas visitas al hogar
le dijo a su mujer que Eliahu Hanaví se le había aparecido
para solicitarle que se radicase de inmediato en la ciudad de Safed en Israel,
a fin de difundir la Kabalah práctica que él desarrollaba,
pues le quedaban sólo dos años de vida. Esto sucedió
en el 1570, cuando el ARI tenía 36 años.
Las creencias en ángeles,
demonios y otros seres sobrenaturales eran comunes en esa época. Conocer
los secretos de la Divinidad y de la Creación no era suficiente. El
ARI santo y sus seguidores querían aplicar en la práctica esos
conocimientos para acelerar, quizás la venida del Mesías, para
dominar a los malos espíritus o exorcizar a los poseídos; como
así también profundizar en el concepto de Guilgul Haneshamá
o transmigración del alma.
Posteriormente el Rabi
Itzjak Luria llegó a convencerse de que era el Mesías ben Iosef,
antecesor y anunciador del Mesías ben David, atrayendo gran cantidad
de adherentes.
Al comienzo de su residencia
en Safed no se dio a conocer y se dedicó al comercio contando con
el apoyo material de su tío y suegro, según se relata en el
"Ari Noem", del Mahari de Módena; pero también se
sabe fehacientemente que estudió con el Rabi Moisés Cordovero,
quien fuera reconocido siempre como su maestro.
Luria no sólo
fue un verdadero "tzadik" (hombre
justo o piadoso) sino que además tenía tal poder creador que
todas las generaciones sucesivas lo siguieron considerando el líder
del movimiento de Safed. El final anunciado por el profeta Elías se
cumplió inexorablemente y falleció, en efecto, a los dos años
de su estadía en Safed, en 1572.
Parece ser que Luria
carecía por completo de facultades literarias porque decía:
"Es imposible (que yo exponga mis enseñanzas en forma de libro)
porque todas las cosas están relacionadas entre sí. Apenas
puedo abrir la boca para hablar sin sentirme como si el mar reventase sus
diques y se desbordase ¿Cómo podría expresar entonces
lo que mi alma ha recibido y cómo podría transmitirlo en un
libro?
En realidad existen
numerosísimos tratados que circulan con su nombre, a los cuales sus
discípulos nombraban con cariño "Kitbé haAri"
(los escritos del ARI).
Todo lo que sabemos
acerca de su sistema se basa en sus conversaciones con sus discípulos,
que fueron sumamente difusas y poco sistemáticas. Por fortuna, su
discípulo más importante, Jaim Vital (1543-1620) es el autor
de varias versiones del sistema de Luria, de las cuales la más elaborada
abarca 5 volúmenes: el "Shemona Shearim" u "Ocho
Puertas", en las que dividió la obra a la que consagró
su vida: "Etz HaJaim" "El Árbol de la Vida".
En cuanto a su personalidad,
Luria era sumamente conservador. Esta tendencia se expresa claramente en
sus permanentes intentos de relacionar sus nuevas ideas con autoridades de
la antigüedad -especialmente el Zohar- como en sus actitudes
respecto de los detalles. Luria aceptaba la verdad mística de afirmaciones
contradictorias; incluso de los diversos tipos de escritura hebrea.
En los días de
la Creación, nos enseña rabi Itzjak Luria, las fuerzas de la
luz y las tinieblas estaban separadas. El mundo requiere, por consiguiente,
un tikún , una (corrección que lo perfeccione). Los
destellos de santidad deben ser redimidos de su cautiverio. Se los debe liberar
de las klipot ("cortezas o cascaras de oscurdidad") de contaminación
y maldad que los aprisionan, y el único ser que puede lograrlo es
el hombre. Sus acciones serán las que apresuren o demoren la redención.
En la visión
de Guershom Sholem, la Kabalah luriana es tan o tan poco práctica
como la de los demás místicos de Safed. Todos ellos tienen
algo en común con la Kabalah práctica, su aspecto místico
y su posible degeneración en magia. Los modos de vida ascéticos
que propagaba la Kabalah luriánica no son más que un reflejo
de la vida religiosa de Safed, tal como era antes y después de Luria.
Luria desarrolló
sus ideas a partir de sus predecesores como Cordovero y autores mucho más
antiguos; que recuerdan en gran medida a los mitos gnósticos de la
antigüedad. La teoría del "Tsimtsum" o contracción
es rescatada por Luria de un breve tratado, mientras que su fuente literaria
es un proverbio talmúdico cuyo orden el ARI invirtió.
Asimismo, la doctrina
de la oración mística de Luria se sitúa exactamente
en la frontera entre el misticismo y la magia, donde uno se convierte fácilmente
en otro.
Cada oración
que es más que un mero reconocimiento del Reino de Dios, cada plegaria
que nutre la esperanza de ser atendida, trae implícita la influencia
sobre los caminos inescrutables y las eternas decisiones de la Providencia.
El ARI planteó
la naturaleza mágica de la oración
La doctrina y la práctica
de la oración mística es la parte esotérica de la Kabalah
luriana, la parte reservada a los elegidos o iniciados. Pero por encima de
todo ello se encuentra la práctica del Tikún. (La misión
del hombre) ha sido definida por el ARI de una manera sencilla pero eficaz
como la restauración de su estructura espiritual primordial.
La Kavaná,
o la intención mística, también formó parte
de las doctrinas expuestas por Luria. Heredero de toda una escuela de pensamiento
de Kabalah clásica, las palabras de la oración, y muy especialmente
las de la oración litúrgica tradicional, se convierten en una
ayuda para la "kavaná" del alma, que busca a tientas
el peligroso camino hacia Dios.
Para Luria el auténtico
fiel posee un enorme poder sobre los mundos interiores y por lo tanto le
cabe una gran responsabilidad. A cada momento el mundo aspira a encontrar
la forma natural que ha de sacarlo del estado de confusión. Y debido
a esto hay una nueva "kavaná" para cada momento.
La Kabalah del ARI fue
el último movimiento religioso judío que influyó profundamente
en todos los sectores del pueblo judío inclusive en la diáspora.
A partir de él, se desarrolló una nueva idea moral de la humanidad
que postulaba a un hombre, cuya acción espiritual a través
del tikún, puede interrumpir el exilio, en particular la diáspora
interna en la que está sumida toda la creación.
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Angel de la Guarda