Las
Mitzvót de Rosh haShaná - Bs As, 14 de
Septiembre de 2006 - Fuente Jordi Gendra (Notas al final del texto).
Rosh
ha Shaná, que cae en el primer día del mes de Tishrí,
marca el inicio del nuevo año (1). Sin embargo, está
muy alejado del primer día del calendario. Es el inicio
de un periodo de diez días de riguroso auto-examen que
continúa hasta Yom Kipur (2). Los rabinos consideraron
que este periodo era tan importante que proclamaron todo el precedente
mes de Elul como un mes de preparación (3).
La
Torá designa el primero de Tishrí como el día
del memorial, proclamado con los toques del Shofar (Lv 23,24;
Nm 29,1). Para los judíos, el sonido del Shofar se convierte
en un símbolo polifacético que recuerda antiguos
eventos, mirando hacia el futuro mesiánico, proclamando
la soberanía divina - y mucho más (4). El sonido
del Shofar es una llamada a oir el mandamiento divino, a examinar
nuestros corazones y a defender nuestra causa ante el Juez Eterno.
La
tradición rabínica identifica la fiesta de Rosh
ha Shaná como Yom ha Din (el día del Juicio) y en
este espíritu una parábola talmúdica (5)
presenta a Dios sentado en el tribunal para juzgar al mundo y
a cada individuo en Rosh ha Shaná. La imagen de Dios como
juez, para inscribir a los seres humanos de acuerdo a sus actos
en el Libro de la Vida, subraya el concepto judío del ser
humano como agente moralmente libre y responsable de las elecciones
que toma. De nuevo somos alentados a creer que nuestro destino,
y en realidad el destino del mundo entero, depende de cada uno
de nuestros actos (6).
A
partir del tema del juicio divino surge el concepto de enmiendas
por el pasado y el inicio del año con un crítica
clara. De acuerdo a la tradición judía "arrepentimiento,
oración y caridad" (tsehuvá, tefilá
y tsedaká) moderan el decreto severo del juez (7). A través
de estos preceptos los judíos buscan reestablecer su relación
con Dios y con los demás seres humanos y llevar a cabo
una reconciliación con ambos.
El
tema de Rosh ha Shaná es que a pesar de la debilidad humana
"las puertas del arrepentimiento siempre están abiertas"
(8). La lucha por la justicia nunca cesa. Los preceptos y costumbres
de Rosh ha Shaná están pensados para ayudar a los
judíos a entrar en el nuevo año con un nuevo espíritu,
para que sean inscritos en el Libro de la Vida y la Bendición.
El
mes de Elul
Es
una mitsvá preparar los días de arrepentimiento
durante el mes anterior, Elul (9). Se añaden oraciones
penitenciales especiales llamadas Selijot (10), y muchas comunidades
tienen un servicio de Selijot, normalmente el último sábado
noche antes de Rosh ha Shaná (11). El texto del servicio
puede encontrarse en Las puertas del perdón. Algunas comunidades
incluso siguen la costumbre de hacer sonar el Shofar cada fin
de semana durante el mes de Elul como un recordatorio de que se
acerca el tiempo del arrepentimiento (12).
Ya
que la preparación incluye una reflexión seria y
un auto-examen, es importante dedicar periodos regulares a la
contemplación y al estudio. La liturgia de las altas fiestas
de Las puertas del arrepentimiento y Los días del Perdón
de S. Y. Agnón son textos apropiados para el estudio.
Es
costumbre visitar las tumbas de los parientes durante el mes de
Elul y durante los diez días del arrepentimiento (13).
A través de tales visitas, se refuerzan los vínculos
con las generaciones precedentes, y a través de la contemplación
de las virtudes de los ya desaparecidos y su devoción a
la fe y al pueblo, nosotros encontramos la fuerza.
La
mitsvá de observar Rosh ha Shaná
Es
una mitsvá observar Rosh ha Shaná el primero de
Tishrí. Ya que la Torá enseña En el séptimo
mes, el primero del mes, tendréis santa convocación;
ninguna obra de siervos haréis; os será día
de sonar el
Shofar. (Nm 29,1)
La
mitsvá del arrepentimiento (teshuvá)
Es
una mitsvá expresar el arrepentimiento propio (teshuvá)
en Rosh ha Shaná (14). De acuerdo a la simbología
tradicional, Dios está sentado en el juicio del mundo en
Rosh ha Shaná (15). A través del arrepentimiento
(teshuvá), de la oración (tefilá) y la caridad
(tsedaká) se empieza el camino hacia la reconciliación
con Dios y con los otros seres humanos. Este proceso llega a su
clima el día de Yom Kipur.
El
arrepentimiento empieza con el reconocimiento de las propias faltas,
omisiones, debilidades y la buena voluntad para intentar el cambio
y rectificar relaciones dañadas. A través de la
discusión con amigos y familiares, se busca entender y
perdonar. La recitación de oraciones de confesión
abre el corazón al arrepentimiento. El objetivo del arrepentimiento
es volver (lashuv) al individuo y a la comunidad uno hacia otro
y ambos hacia Dios (16).
La
mistvá de la Tsedaká
Siempre
es una mitsvá dar Tsedaká, pero en Rosh ha Shaná,
esta mitsvá tiene un especial significado (17). La tsedaká
es una de las mitsvot que atemperan el juicio severo del juez.
A través de la ayuda directa al necesitado y a través
de la ayuda a sinagogas y a otras instituciones que dan soporte
a la vida espiritual y cultural de la comunidad judía,
damos ejemplo de nuestra obligación como seres humanos
de compartir la generosidad de la tierra con otros. El periodo
inmediatamente anterior a Rosh ha Shaná es un tiempo apropiado
para cumplir esta mitsvá.
En
muchas casas, existe la costumbre de depositar dinero en una caja
de tsedaká cuando uno va a la mesa para el encendido de
las luces antes de la comida de la fiesta.
Las
mitsvot del Día Santo
La
observancia del Shabat es el modelo de la observancia de Rosh
ha Shanáy las otras grandes fiestas.18 Las siguientes mitsvot
son comunes al Shabat y a Rosh ha Shaná: (1) la preparación;
(2) invitar a gente a la mesa; (3) encender las velas; (4) Kidush;
(5) bendición de los hijos; (6) Ha motsí; (7) la
acción de gracias después de la comida. Algunas
de las oraciones difieren de las del Shabat.
Manzanas
y miel
Es
costumbre bañar un trozo de manzana en miel y comerlo después
de recitar la correspondiente bendición. La manzana y la
miel simbolizan la esperanza de un buen y dulce año. El
texto de la oración es como sigue:
Yehí
ratsón milfanéja Adonay eloéinu ve eloéi
avotéinu she tejadésh shaná tová u
metuká
Sea
tu voluntad, Señor Dios nuestro y Dios de nuestros padres
que renueves este año y lo haga dulce.
Barúj
atá Adonay eloéinu mélej a olám boré
pri a gafén.
Bendito
eres Tú, Señor, Dios nuestro, rey del universo,
creador del fruto de la vid.
Barúj
atá Adonay eloéinu mélej a olám boré
pri a ets
Bendito
eres Tú, Señor, Dios nuestro, Rey del universo,
creador del fruto del árbol.
La mitsvá del servicio congregacional
Es
una mitsvá unirse a la congregación en el servicio
de Rosh ha Shaná (19). Como miembros del pueblo judío,
tenemos responsabilidades personales y comunitarias. La participación
en el servicio de la congregación es una de tales obligaciones
comunitarias, pero nuestra asistencia va más allá
de la obligación.
La
celebración pública de Rosh ha Shaná a través
de la oración, las canciones, y el estudio de la Torá
es el corazón de la experiencia de Rosh ha Shaná.
El servicio de Rosh ha Shaná nos sumerge en el círculo
de la comunidad, acentúando nuestros lazos unos con otros
y con los valores históricos que los judíos tenemos
en alta estima. Si una enfermedad nos impide ir a los servicios,las
oraciones de Rosh ha Shaná pueden ser dichas en casa.
La
mitsvá de oir el Shofar
Es
una mitsvá oir el sonido del Shofar en Rosh ha Shaná,
tal como enseña la Torá Observarás este día
cuando suene el Shofar (Nm 29,1) (20). La tradición judía
es muy rica en lo referente al Shofar (21). La liturgia del servicio
del Shofar enfatiza los temas de la soberanía de Dios (Maljuyot)
, recuerdos de los encuentros entre Dios e Israel (Zijronot),
y la promesa por parte de Dios de la redención (Shofarot)
(Cf. Las puertas del arrepentimiento, pag 138-151).
Cuando se hace sonar el Shofar uno debe concentrarse en sus significados
y oir su llamada (22). Deben hacerse arreglos para que todas aquellas
personas a las que no les sea posible estar presentes en la sinagoga
a causa de alguna enfermedad puedan oir el Shofar.
La
mitsvá de abstenerse de trabajar en Rosh ha Shaná
Es
una mitsvá abstenerse de trabajar durante Rosh ha Shaná,
ya que la Torá enseña En el séptimo mes,
el primer día del mes, observarás descanso completo
(Lv 23,23) (véase Shabat #5). Los niños y los estudiantes
no irán a clases y a todos los que les sea posible deberán
asistir a los servicios de la sinagoga.
Felicitaciones
en Rosh ha Shaná
Es
una tradición felicitar a los amigos y vecinos durante
los Días del Arrepentimiento, especialmente en
Rosh ha Shaná, expresando nuestro deseo de que sean benditos
con un buen año nuevo. Las palabras
tradicionales de bendición, tanto de palabra como por carta,
son Le shaná tová tikatevú (sedinscritos
en el Libro de la Vida para un buen año). Después
de Rosh ha Shaná se puede decir: Gemár jatimá
tová (que el decreto final sea bueno); o Le shaná
tová tejatému (Que seas confirmado en el Libro de
la Vida para un buen año).
Visitas
a amigos y familiares
En
Rosh ha Shaná es costumbre visitar a los amigos y parientes.
Tales visitas forman parte de la alegría (simjá)
de la fiesta.
El
segundo día de Rosh ha Shaná
A
pesar que el judaismo progresista ha adoptado el calendario de
la Torá al observar un día para Rosh ha Shaná
(Lv 23,24 y Nm 29,21), hay algunas comunidades que han adoptado
la costumbre de la tierra de Israel al observar la fiesta durante
dos días.
Duelo
en Rosh ha Shaná
El
duelo formal (la observancia de la shivá) se suspende para
observar la fiesta de Rosh ha Shaná,
tiempo durante el cual los dolientes asistirán a los servicios
y observarán las costumbres del día (Vease
Shabat #23). La tradición prescribe la completa finalización
del duelo formal cuando se celebra una
fiesta (23). Mientras que el judaísmo progresista acepta
la suspensión del duelo formal durante ese día santo,
y deja al albedrío de la familia el decidir si termina
la Shivá después del festival, particularmente cuando
la fiesta cae un día o dos después del fallecimiento..
La
mistvá de la havdalá
Al
finalizar Rosh ha Shaná existe la mistvá de la havdalá,
separación de lo santo de lo profano - Rosh
ha Shaná de los otros días del año (24).
El
periodo de diez días entre Rosh ha Shaná y Yom Kipur
es conocido como Aseret Yemei ha Teshuvá, los diez días
del arrepentimiento (25). En Rosh ha Shaná los judíos
suben el primer peldaño hacia el perdón. Pero este
reconocimiento inicial del pecado con su remordimiento requiere
subir muchos más peldaños para completar el proceso
de arrepentimiento (26).
Las
actividades durante este periodo de tiempo deben estar dirigidas
al sagrado objetivo de reconciliación tanto con Dios como
con los otros seres humanos. La tradición judía
enseña que Yom Kipur sólo hace posible el perdón
para aquellos pecados que fueron cometidos contra Dios, pero no
perdona aquellos pecados que fueron cometidos contra otros seres
humanos, excepto si antes no nos hemos enmendado y buscado el
perdón (27).
El
espíritu de las fiestas de Rosh ha Shaná y Yom Kipur
impregnan estos días. Un punto álgido durante
este periodo es Shabat Shuvá, el Shabat del retorno. Volver
a Dios y hacia la otra gente es el propósito de estos días.
(Los
diez días de arrepentimiento)
La mitsvá del examen de conciencia.
Es
una mitsvá reflexionar sobre nuestro comportamiento durante
estos diez días que empiezan en Rosh ha Shaná y
concluyen en Yom Kipur, y determinar cómo podemos mejorar
el próximo año (28). Durante estos días intermedios
se debe dedicar un poco de tiempo cada día a reflexionar
y auto-examinarse.
La
mitsvá de la reconciliación
Es
una mitsvá buscar la reconciliación durante los
Diez Días de Arrepentimiento con aquellos a los que
pudieramos haber herido o injuriado durante el año pasado.
Nuestra tradición enseña: Por nuestras
transgresiones contra Dios, el Día del Perdón perdona;
pero por las transgresiones de un ser humano contra otro, el Día
del Perdón no perdona hasta que han hecho las paces uno
con otro (29). Es apropiado acercarse a cualquier persona a la
que hayamos podido ofender para reconciliarnos.
La
mitsvá del perdón
Es
una mistvá perdonar a una persona que obró mal durante
el año pasado y ahora busca el perdón (30). El Talmud
afirma: Una persona debe ser flexible como un junco y no rígido
como un cedro en lo referente al perdón (31). Sentir rencor
es destructivo para ambas partes y una subversión a los
propósitos de los Diez
Días
de Arrepentimiento
Visitar
las tumbas de los familiares
Mucha
gente observa la costumbre de visitar las tumbas de los familiares
durante este periodo y recitar
oraciones en su memoria (32).
Shabat
Shuvá
El
shabat intermedio entre Rosh ha Shaná y Yom Kipur es conocido
como Shabat Shuvá. Su nombre deriva de la primera palabra
de la haftará, Os 14, 2- 10, que empieza con las palabras
Shuvá Israel "Vuelve Israel".
Debe hacerse un esfuerzo especial para ir al servicio de Shabat
Shuvá, para oir la lectura de esta haftará como
un preludio introspectivo para Yom Kipur.
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Notas
1
Mientras que la fecha del primero de Tishrí es designada
por la Torá como "el día en el que se hace
sonar el Shofar" (Nm 29,1), la Mishná (Rosh ha Shaná
1,1), lo identifica como el Nuevo Año. No sólo se
trata del primer día del año nuevo, sino que también
es el aniversario del mundo (TB Rosh ha Shaná 11a). Es
la compleja interconexión entre el Año Nuevo, la
Creación y el Juicio, la que provee el marco para entender
las mitsvot y las costumbres de Rosh ha Shaná.
2
Según la Mishná (Rosh ha Shaná 1,2), Rosh
ha Shaná es uno de los cuatro momentos durante el año
en lo que el mundo es juzgado. La Tosefta (ibid) concibe el inicio
del juicio en Rosh ha Shaná, pero el veredicto final no
se da hasta Yom Kipur. Por eso, el periodo entre Rosh ha Shaná
y Yom Kipur se convierte en un tiempo especialmente apropiado
para el auto-examen y el arrepentimiento.
3
El Midrash (Pirké de Rabí Eliezer 46) identifica
el primero de Elul como el día en el que Moisés
ascendió
al Monte Sinaí para recoger por segunda vez las tablas
de los Diez Mandamientos. Ya que Mosiés permaneció
cuarenta días en el monte, los rabinos identificaron este
periodo, desde el primero de Elul hasta Yom Kipur como un periodo
de oración penitencial y arrepentimiento.
La
exégesis tradicional rabínica considera el Cantar
de los Cantares como una descripción alegórica del
amor de Dios por Israel. El nombre del mes de Elul está
constituido por cuatro letras, alef, lamed vav y
lamed. Estas cuatro letras con interpretadas como referencia a
las primeras letras de las cuatro primeras palabras del Cantar
de los Cantares 6,3: Aní le dodí ve dodí
li (Yo soy de mi amado y mi amado es mio.) Por eso, Elul es el
periodo de reconciliación entre Dios e Israel.
4
En la tradició judía, se dan muchas razones para
hacer sonar el shofar: el cuerno del carnero es identificado con
el carnero que fue el substituto en el sacrificio de Isaac (Gn
22,1-9); la entrega de la Torá en el monte Sinaí
fue acompañada de toques de shofar (Ex 19,20); la proclamación
del año del jubileo era anunciado con los toques del Shofar
8Lv 24,9-11); y el inicio de los tiempos mesiánicos será
anunciado por el sonido de un gran shofar (Is 27,13). Nuestra
liturgia (Las puertas del arrepentimiento, pg 139) cita la llamada
de Maimónides a despertar de nuestro sueño espiritual:
Despertaos,
vosotros que dormiís, de vuestro sueño. Levantaos,
vosotros adormilados, de vuestra siesta.
Examinad vuestros hechos, y volved a Dios en arrepentimiento.
Recordad a vuestro Creador, vosotros
que estáis atrapados en la rutina diaria, perdiendo de
vista la eterna verdad; Vosotros que desperdiciáis vuestros
años en pos de vanalidades que no dan ningún provecho
ni salvan; Miraos atentamente; Mejorad vuestros caminos y vuestros
hechos. Abandonad vuestros malos caminos, vuestros esquemas, cada
uno de vosotros.
(Yad,
Jiljot Teshuvá 3,4)
5
TB Rosh ha Shaná 16b. 6 En el Talmud (B. Kidushin 40a-b)
leemos lo siguiente:
Nuestros
rabinos enseñaron: Un hombre debe verse a sí mismo
como si fuera mitad culpable, mitad inocente, si cumple un precepto
será feliz por haber inclinado la balanza a su favor; si
comete una transgresión, ay de él porque ha inclinado
contra él la balanza, ya que se dice: Pero un pecador destruye
mucho bien. (Co 9,18) Por ejemplo: Por un pecado que comete se
pierde mucho bien. Rabí Eleazar, hijo de R. Simeón,
dijo: Ya que el mundo es juzgado por su mayoría, y un individuo
también es juzgado por la mayoría de sus actos (buenos
o malos) - si lleva a cabo un buen acto, es feliz porque ha inclinado
la balanza a su favor y a favor del mundo; si comete una transgresión,
ay de él porque ha inclinado la balanza en contra suyo
y en contra del mundo, ya que se dice: Pero un pecador, etc...;
Por un sólo pecado que este hombre cometa, él y
el mundo entero perdieron mucho bien.
7
Midrash Bereshit Rabbah 44,12. Se encuentra en una versión
ligeramente diferente de la del Talmud B Rosh ha Shaná
16b, y en la liturgia de Rosh ha Shaná. (Puertas del arrepentimiento,
pg 109)
8
DtR 2,12. El Midrash (ExR 19,4) trata con más detalles
el concepto de la abertura de Dios al
arrepentimiento en su exégesis de Job 31,32 "El forastero
no pasaba fuera la noche (Jb 31,32) El Santo bendito sea- no rechaza
a ninguna criatura. Más bien, todos son aceptables aDios.
Las puertas están abiertas todo el tiempo y para todo aquel
que quiera entrar."
9
Véase la nota 1.
10
La palabra Selijot es el plural del término hebreo Selijá,
que significa perdón. Ya que muchas comunidades progresistas
no tienen servicios diarios, las Selijot se recitan el Sábado
por la noche anterior a Rosh ha Shaná.
11
Si Rosh ha Shaná cae en Lunes o Jueves, los servicios de
Selijot se hacen el Sábado anterior
(véase Ramá en Oraj jayím, 581.1)
12
La costumbre de hacer sonar el Shofar desde el primer día
de Elul se basa en el mismo pasaje
midráshico de Pirke de Rabí Eliezer, citado en la
nota
1. El Shofar no se hace sonar el día antes de Rosh ha Shaná
para marcar la distinción entre el final de Elul y Rosh
ha Shaná.
13
Ramá en Orej Jayim 581,4.
14
Vease nota 1.
15
Vease nota 3.
16
Existe una costumbre llamada Tashlij que consiste en ir a una
zona con agua el atardecer de Rosh ha Shaná y expulsar
simbólicamente los pecados de cada uno. Mientras que la
mayoría de comunidades progresistas no practican esta ceremonia,
algunas pocas la han instituído como parte de su observación
de Rosh ha Shaná.
17
Véase el apartado dedicado al Shabat, número 11.
La práctica de dar tsedaká en Erev Rosh ha Shaná
se menciona en Ramá, Oraj Jayim 581.4.
18
Rosh ha Shaná está incluido en Lv 23, junto al Shabat,
Pésaj, Shavuot, Yom Kipur, Sukkot y Atseret / Simjat Torá,
como fiestas principales. La Mejilta (Bajodesh 7, ed. Lauterbach,
Vol II, pag 253) relaciona el Kidush Shabat y el kidush de las
fiestas en la base de Lv 23,4: Estas son las fiestas del Señor.
Maimónides (Yad, Jiljot Shabat 29,18) afirma:
De la misma forma que se dice kidush la noche del Viernes y la
Havdalá al finalizar el Shabat, también se recita
el Kidush en la noche de la fiesta y la havdalá al terminarla
al igual que en Yom Kipur. Todos estos son shabats del Señor
(Lv 23,38). El encendido de las velas también se basa en
esta analogía.
19
Véase, Shabat, nº 18.
20
Es una práctica progresista común hacer sonar el
shofar en Rosh ha Shaná incluso cuando la fiesta cae en
shabat. Las congregaciones conservadoras y ortodoxas, siguiendo
lo marcado por el Shulján Arúj (Órej Jayím
588,5), no hacen sonar el shofar el primer día de la fiesta,
cuando cae en Shabat. En tal caso sólo lo hacen sonar el
segundo día. Las razones para ese cambio pueden encontrarse
en el CCAR Yearbook, vol XXIII, pag 182-3 y en el vol. 60-61.
También en Recent Reform Responsa, pag 36-41, de S. Freehof.
Al término de su discusión finaliza como sigue:
"Ya que hacer sonar el Shofar en Shabat no está explícitamente
prohibido, y puesto que hacer sonar el Shofar es un precepto bíblico
y además algunas autoridades en el pasado permitieron que
se tocara el shofar en el Shabat del Año Nuevo incluso
cuando la gente podía oirlo en el segundo, sea como fuere,
nosotros, los que sólo observamos un día (cf #12)
no deberíamos privarnos -a mi juicio- de los beneficios
espirituales de oir el sonido del Shofar cuando el Año
Nuevo cae en Shabat."
21
Véase nota 1.
22
Esencial para el cumplimiento de esta mitsvá es la kavaná,
el dirigir la mente de uno mismo hacia el significado del sonido
del shofar (Mishná, Rosh ha Shaná 3,7; TB Rosh ha
Shaná 28b, punto en el que se discute la Mishná
anterior.)
23
TB Moed Katán 19a y Mishná Semajot 7,1.
24
Véase nota 17.
25
El Talmud (B, Rosh ha Shaná 18a) designa el periodo que
va entre Rosh ha Shaná y Yom Kipur como un tiempo especialmente
propicio para el arrepentimiento: Buscad al Señor mientras
puede ser hallado (Is 55,6) ¿Dónde puede el individuo
encontrar a Dios? Rabba b. Abuha contestó: En los diez
días entre Rosh ha Shaná y Yom Kipur.
26
El arrepentimiento completo, de acuerdo con el Talmud (B. Yomá
86b) implica reconocer la habilidad y la oportunidad de repetir
el pecado por el que uno se arrepiente yabstenerse de repetirlo.
Además, se debe restituir y buscar el perdón de
la persona agraviada (Mishná Bava Kama 9,7.)
27
Mishná, Yomá 8,9. Véase nota 30.
28
El concepto talmúdico de arrepentimiento implica la confesión
explícita de los pecados (TB Yomá 36b, 86b). Este
proceso requiere una cuidada revisión de nuestro comportamiento
para determinar dónde fallamos, para subir el nivel que
nos imponemos y que deriva de las mitsvot de la vida judía.
29
Mishná ibid.
30
Buscar el perdón y ser perdonado es parte de la concepción
talmúdica del proceso de arrepentimiento (Mishná
Bava Kama 9,7). Maimónides, en su código (Yad, Jiljot
Teshuvá 2,8-9) dice, basándose en Lv 19,18: "No
sientas rencor ni te vengues," considera a aquel que no es
capaz de perdonar como un pecador. La dualidad de este proceso
es un reconocimiento de la potencia destructora de conflictos
irresueltos así como del poder del arrepentimiento para
reconstruir relaciones, renovar al individuo y fortalecer a la
comunidad.
31
TB Taanit 20a.
32
Shulján Aruj, Orej Jayim 581,4.