Simplemente...Angel
- Por Elizabeth Gallegos Leon
Este es un cuento para
todos los adultos que olvidaron ser niños, también parte
de mis fantasías. Juntar estas líneas me tomó los
últimos diez años de mi vida y es una historia que fui
hilando desde mi adolescencia. Sé que para muchos creer en Ángeles
es irreal, pero únicamente deben mirar a su alrededor y encontrarán
uno. Mi historia puede ser una metáfora de la vida real."
Introducción
He sido testigo del desvelo
y sufrimiento de un hombre, de noches de llanto incontrolable recostado
en su cama boca arriba, casi sin respirar de tantas lágrimas
derramadas,angustiado e invadido por la tristeza y los recuerdos; recuerdos
que lo transportan lejos de la habitación, apoderándose
de la poca cordura que aún le quedaba. Desde la puerta de su
habitación compartí noche a noche su melancolía
¡si,
lo espiaba! Pero sólo con la intención de auxiliarlo por
si algo llegaba a sucederle. En mi mente por años mantuve la
idea de que podía morir de tanto llorar. Quería protegerlo.Jamás
soportó la idea de perder a su "Ángel", como
él acostumbraba a llamarla para narrarme lo que vivieron juntos
mientras duró su paso por la tierra. Fugaz y limitado fue el
tiempo en que ellos divulgaron su amor al viento. Han pasado veinte
años y aún no se repone de la partida de su "Ángel",
lo único por lo que ha seguido viviendo es porque le prometió
a ella cuidar y amar al pequeño fruto que nació, del gran
amor que juntos vivieron. Y así lo hizo, fue padre y madre, dedicó
su vida entera al niño que fue una bendición. Durante
el día era un gran padre, lleno de vida y alegría para
el pequeño Nicolás, compartía todos los días
los juegos, la escuela, los amigos,jamás olvidó un cumpleaños
o algún importante acontecimiento de su vida, lo educó
y lo hizo hombre: Cada vez que creía que las cosas se complicaban
miraba al cielo y le preguntaba a su "Ángel" qué
hacer.
No puedo confirmar si le
contestaba, pero él decía que gracias a ella finalmente
todo salía bien. Durante la noche lo invadía la soledad
y la tristeza dedicando horas al llanto y los recuerdos.
Hoy decidido a escribir esta historia quiero desahogar mi alma y mi
corazón. Lo que espero con esto es liberarme del sufrimiento
de aquel hombre. Es muy tarde, él acaba de dormirse, lo observé
hasta hace diez minutos atrás. Lloró como un niño,
llamó a su "Ángel" mil veces, le hablaba, era
tan conmovedor verlo que hasta pensé que ella se encontraba a
su lado consolándolo y que yo no hacía falta detrás
de la puerta. Por años he intentado tomar papel y lápiz
para comenzar a recopilar la vida de este hombre casi ermitaño.
Nada podía impedirme llegar a olvidar detalles de esta fantasía
que le hicieran perder su magia. Hoy abro mi mente, mis recuerdos, mi
corazón y un diario para transcribir el amor y el dolor del hombre
más enamorado que he conocido.
Un ángel que
paso por la tierra
Recuerdo cuando era pequeño
y al tratar de dormir me daba miedo la oscuridad. El venia, se recostaba
junto a mí, encendía la luz tenue del velador y me decía
que existía un Ángel que velaba por mi sueño, me
contaba que este Ángel estuvo de paso por la tierra y su protección
comenzó antes que yo naciera, también me relataba como
este Ángel era capaz de envolver mi habitación de un campo
de energía invisible a los ojos de los hombres, que cubría
fielmente todas las entradas de nuestro hogar y no le permitía
el paso a personas con malas intenciones para conmigo o cualquier ente
que pudiera perturbar mi sueño.
El lograba calmar mi miedo con su historia, acariciaba mi cabello, besaba
mi frente y mis ojos, luego suavemente pronunciaba -Sueña con
nuestro Ángel, es tan mío como tuyo-. Esperaba que me
durmiera profundamente para retirarse a su soledad. Muchas veces soñé
con el Ángel del que papá hablaba, con un vestido largo
blanco de una tela suave y delicada que volaba con el viento, en su
entorno podía ver su aura que traía paz a mi descanso
nocturno y la certeza de que me protegía ante cualquier mal.
Con el tiempo el ángel comenzó a apoderarse de mis sueños,
era su dueña absoluta, jamás faltó una noche para
llevarme a volar por el cielo entre las nubes, nubes que podía
tocar con mis manos. Desde arriba el mundo se volvía mío,
junto a ella observaba las locuras de la gente, era como si estuviera
parado en el techo de un manicomio mirando a cada loco peleando con
otro por ser mejor y tener más; como una competencia por la energía
del otro y el poder.
Siempre fueron sueños
tan reales que al despertar no tenía la certeza de haber pasado
toda la noche en mi cama y aún recuerdo aquella sensación
de tener el cuerpo helado por el frío de la noche. Durante bastante
tiempo ella insistió en mostrarme la vida de personas que visitábamos
en mis sueños. Así descubrí las alegrías
y penas de gente que jamás vi despierto. Durante nuestros viajes
sufrí la melancolía de muchos, sentí rabias y amarguras
ajenas, pero ella, mi ángel, me devolvía el control y
la calma. Con los años estas personas se fueron convirtiendo
en mis protegidas y necesitaba verlos bien, sino en la mañana
amanecía con el pecho apretado como si fuese yo quien sufría.
Me enseñó a diferenciar la energía de cada persona,
según sus problemas o su ánimo.
La energía es esencial
en la vida de las personas y no sabemos cuidarla ni mantenerla. Cuando
apreciamos la belleza y singularidad de las cosas recibimos energía.
Una noche al llegar sonrió dulcemente y me dijo que nos quedaríamos
en mi habitación para conversar, no encontré problema
alguno a su decisión. Se sentó y acomodó en el
suelo, enfrente de la ventana donde podíamos ver las estrellas
y la luna, y luego me invitó diciendo -ven, siéntate pequeño.
Me senté a su lado, ella tomó mi cabeza con una de sus
manos y me acercó a su hombro, acarició mi cabello y dijo:
-Soy el Ángel guardián de todas estas personas a las que
por años has visitado conmigo, vengo a traerles paz con mi presencia,
cubro sus hogares de amor que se vuelve energía para absorber
los males de sus corazones y no permitir la entrada a nuevas iras. Al
igual que contigo, Nicolás, como la vieja historia que tu padre
te cuenta noche a noche. -No estaba seguro de qué debía
decir, no creía entender, porque se esmeró tantos años
en mostrarme la vida para terminar diciéndome que en verdad era
un "Ángel Guardián" y no "el ángel
de mis sueños " además era guardián de muchas
personas, tal vez todos aquellos sueños ni siquiera me pertenecían,
mirándome a los ojos dijo: Ya tienes quince años y todavía
sueñas con tu "Ángel Guardián", ya no
más, ya no vendré.-Mi corazón latía muy
fuerte, cerré mis ojos y pensé: ¿ me dejará
solo?. -Tú no necesitas de mí, es hora que comience tu
misión aquí en la tierra. -¿Cuál ? Pregunté.
-Ser un "Ángel Guardián- respondió".
-Solté una carcajada y dije - no tengo alas para volar, no puedo
penetrar en los sueños de otros como tú.
Mi respiración se
aceleró y mi corazón siguió latiendo con intensidad,
¿te burlas de mí? le pregunté desconcertado. Primero
vienes y me dices que no eres el "Ángel de mis sueños"
sino que el "Ángel Guardián" de muchas personas,
luego que no vendrás más y que tengo una misión,
la de ser un guardián. Sinceramente no te comprendo, quiero pensar
que todo es una pesadilla y que hoy no viniste. -Para ser un "Ángel"
dijo éste, no necesitas tener alas ni poder volar, y menos tener
la capacidad de entrar en los sueños de nadie. Ser guardián
significa amar, proteger y velar por tus seres queridos, por quienes
conforman tu entorno y el resto del mundo, sólo tienes que descubrir
lo hermosa que es la vida, encontrar paz en ti y alegría en las
simplezas que te proporciona Dios. Observa con atención el vaivén
de las ramas de un árbol producidas por el viento. Si en tu alma
no hay amor será éste un acto ordinario sin nada especial.
En cambio si lo ves con amor y el corazón abierto percibirás
la energía de la naturaleza y lograrás ver más
allá de este acto común, notarás que tu amor y
tu paz le dan energía a ese árbol, que ese vaivén
es una danza que baila al son de la música que trae el viento
y que ese simple acto es poesía en tu alma.
Si continúas buscando
verás que finalmente sólo el amor trae paz en tu interior.
Nicolás sé que eres fuerte y que entenderás mis
palabras, confía siempre en ti, en que eres capaz. De hoy en
adelante pon mucha atención a todas las señales que se
te presenten porque podría ser el comienzo de tu misión,
aunque te parezca sin sentido busca en lo más mínimo alguna
respuesta, no te desesperes como un loco tratando de que hoy mismo apenas
al comenzar el día encuentres tu misión, ella puede estar
muy cerca o tal vez distante, puede ser hoy, o mañana o quizás
en un par de años que llegue la misión que te han encomendado.
Ya lo sabes, sin desesperarte, desde hoy abre los ojos y todos los sentidos
al mundo que está lleno de señales para ti. -Creo comprender
tus palabras, pero ¡no entiendo tu decisión de marcharte!
Me estás abandonando... ¿Por qué no puedo cumplir
mi misión contigo en mis sueños?. Tú y mi padre
son lo más importante en mi vida, no te vayas.-Nicolás...
¡no te abandono!, Tú eres quien debe conservarme en tu
vida, en tu mente y en tus sueños, sólo si tu me olvidas
desapareceré. Los viajes que noche a nocherealizábamos
en tus sueños eran para mostrarte un poco de la vida y prepararte,
necesito que me entiendas para poder irme tranquila. -Cerré mis
ojos, respiré profundo y asentí con mi cabeza. Besó
mi frente y me dijo: -ya es hora, debo marcharme, está avanzada
la noche y tienes que descansar. Nos levantamos del piso, la tomé
de las manos y le dije: -No te olvidaré jamás, estoy un
poco confundido, pero ve tranquila.
Me dio un beso muy suave
en los labios, sentí su calor... ¡No te vayas aún!
- le dije. Luego la tomé del brazo y pedí - antes de que
emprendas tu vuelo lejos concédeme un deseo... quiero ver a mi
madre... Ella sonrió, movió la cabeza lentamente y dijo:
eso no es necesario, tu madre ha vivido contigo en tu día a día,
en el ocaso y en cada amanecer, no quieras cambiar las cosas, así
está bien, ella velará por ti y te acompañará
en tu misión. Nuevamente asentí con la cabeza e hice una
nueva petición. ¡Cuéntame tu historia, sé
que tienes mucho que contarme! Volvió a sonreír dulcemente
y dijo: lo haré, pero no ahora, si descubres tu misión
con el corazón abierto al percibir amor vendré a contarte
toda mi vida aquí en la tierra. Tal vez tu misión la encuentres
en un año más o mañana, pero no desesperes si ésta
demora en llegar, no olvides jamás que el tiempo no respeta lo
que se hace sin él y si tu corazón y alma no están
preparados jamás la encontrarás, aunque esté a
metros de ti. Acuérdate de las simplezas de la vida, de la danza
al son del viento, de que la sabiduría está en el corazón
y en el amor que entregas y recibes y no en el intelecto. Jamás
te niegues a dar ni a recibir, ambas emociones son la conexión
del amor; dar... jamás olvides entregarte plenamente a lo que
estás haciendo y sintiendo, quien no se entrega no sabe amar;
recibir... Es muy importante aprender a recibir y para ello también
la entrega debe ser completa, no ahogues a nadie dando lo que no quiere
recibir y no dejes a un amigo con el corazón abierto al darte
cuenta que te lo está entregando. Pon atención a las señales
puestas por Dios en tu camino. Ahora si, me voy, estoy segura que pronto
nos veremos, abre tu corazón al universo. Tomó mi mano
y se fue.
Amaneció, mi padre
abrió la puerta de mi habitación, besó mi frente,
¡hola, pequeño!, Es hora de ir a la escuela, tu desayuno
está servido. Sentí que mi primer día sin mi Ángel
sería duro, largo y misterioso. ¡Sí! Misterioso
porque estaba lanzándome solo a la vida sin ella que iluminaba
mi camino. Miré a mí alrededor pensando en que estaba
solo, ¿qué haría ahora? Pero junto a mí
estaba Daniel, mi padre, con ojos miel llenos de amor y luz, preocupado
porque tardaba en vestirme y aún no desayunaba. Miró mi
habitación desordenada, las ropas de mi cama colgaban junto a
una de mis piernas haciendo el intento de levantarme, rió, -eres
un flojito, me dijo- y tiró las frazadas para atrás, se
acostó a mi lado, me abrazó. Tienes que levantarte porque
eres un hombre responsable, tienes que esforzarte para que tu madre
esté orgullosa de ti, además tu futuro y tu camino están
en ti.
Mi corazón se llenó
de tanta alegría al saber que siempre estuvo conmigo y que jamás
se fue de mi lado, quizás seria él quien ahora iluminaría
mi camino y me guiaría en mi misión. Hice lo que mi padre
me dijo y partí a la escuela, en cada respiro sentí el
aire llegar a mis pulmones e invadiéndome de felicidad. A pesar
de creer que me había quedado solo me sentía mejor que
nunca, fue un día inolvidable, por primera vez sentí el
latir de mi corazón en cada respiro, es increíble siempre
estuvo conmigo y jamás lo noté, nunca antes vi la importancia
de aquella parte de mi cuerpo que por años y por siempre estuvo
conmigo y que llevaré el resto de mi vida, hoy... con la conciencia
de que existe en mi; Pensé... es un simple acto... el latir de
mi corazón: Será mi primera señal, estoy vivo.
Y con esta grata sensación de vida mi día en la escuela
fue perfecto, todo lo que sucedió minuto a minuto fue fortaleciendo
las ganas de encontrar mi misión, las palabras de mi "Ángel"
fueron tan claras que no necesito repetirlas a cada instante, sólo
recordar que no debodesesperarme. Además siento que muy pronto
sabré cual es mi misión, mi corazón late y me habla
alegre. Recordé las palabras de mi "Ángel":
Encontrarás tu misión con el corazón abierto.
Daniel acaba de acostarse
y tuve el extraño impulso de observarlo. Jamás imaginé
que papá, luego de cerrar la puerta de su habitación,
llorara amargamente por la partida de mamá. Sentí que
él necesitaba compañía, así es que decidí
quedarme mirando hasta que se durmiera, cosa que hice todas las noches.
Fue entonces cuando mi corazón latió tan fuerte y en cada
latido me decía: -Es una señal, ésta puede ser
tu misión. Así pasaron meses y años. Muchas noches
quise entrar a consolarlo, a explicarle que no podía aferrarse
sólo a los recuerdos, que la vida es aquí y ahora, que
todo sucede por que así estaba escrito para cada uno, que ambos
podíamos vencer la angustia que lo invadía, que ambos
podíamos ser uno solo, que estaba orgulloso de ser su hijo, que
era el mejor padre y madre que conocía. Luego entendí
que mi lugar era detrás de su puerta, que sin darme cuenta me
había vuelto su guardián, que velaba por él cómo
antes lo hacia mi Ángel por mí.
Cada uno de mis latidos
seguía su respiración, mis ojos seguían cada movimiento
que realizaba, pero aún así no puedo confirmar que realmente
él estaba con mi madre. Si así era yo no podía
verla, porque soy un simple guardián y no tengo poderes sobrehumanos
para ver mas allá de lo real ¿y qué es lo real?
¿Lo que ve el corazón o lo que ven los ojos?. Cuando venían
a mi tantas dudas llamaba a mi Ángel para estar más tranquilo
y seguro, pero un día, no acudió a mis desesperados llamados,
no acudió, no acudió... no acudió.
Comprendí que no era momento de reencontrarme con ella y eso
significaba que mi misión no era el ser guardián de Daniel.
Aún así sentía la necesidad de seguir protegiéndolo.
Papá ¿extrañas a mamá? Pregunté.
Creo que fue un duro golpe preguntar por ella porque su rostro se volvió
nostálgico y sus ojos se llenaron de lágrimas. Aunque
hizo el intento de no derramarlas, sentí como su corazón
se apretó y las palabras no salían de su boca, sus ojos
daban una explicación porque sus labios nunca me hablaron de
ella. Los míos respondieron que no importaba hasta ahora, rodaron
por su rostro al fin las lágrimas que tanto retuvo, con una de
sus manos, como un niño, secó las lágrimas y seguidamente
asintió con la cabeza respondiendo a mi pregunta, -yo no- le
dije, y sabes por que, simplemente porque la amo y ese amor la mantiene
viva en mi corazón, en mi mente y en mis sueños, noche
a noche sueño con ella como si fuera el "Ángel"
de tu historia, pero soñar con ella no significa nada, lo realmente
importante es que vive en mi y mientras así sea no es necesario
extrañarla. Mi padre rompió en llanto, me abrazaba y pedía
disculpas por creer que aun era un niño y no entendería
lo sucedido con mi madre, por no haber notado que ya era un hombre.
. . nos quedamos en silencio por un momento; su rostro aún expresaba
deseos de llanto y mi mirada le pedía que lo hiciera, que desahogara
toda su angustia, que no la guardara, que debía reconciliarse
con el pasado y con la melancolía que lo invadía.
Lloró tanto que
parecía que en cualquier momento su cuerpo caería al suelo.
Cuando sintió que había liberado toda esa carga pesada
de años inhaló fuertemente y esta vez el aire atravesó
sus pulmones hasta que estos se hincharon con tal soltura y al exhalar
lo hizo con una gran
paz renovadora. Al inhalar recordó nuevamente a mi madre y descubrió
que desde su muerte jamás volvió el aire a pasar por sus
pulmones, esto ayudaba más a su amiga "ANGUSTIA" a
instalarse y quedarse allí, porque ésta cuando hay pena
se apodera del pecho y detiene el paso del aire dando respiros cortos
para que el dolor se penetre más y no pueda escapar deteniéndolo
allí. En cambio durante la época en que con mi madre conquistaban
día a día el universo y estar juntos era el paraíso,
sus respiros eran eternos, el aire que atravesaba sus pulmones recorría
todo su cuerpo, lo enamoraba aun más y traía consigo mayor
libertad. Este momento para él y para mí fue un renacer,
parecía increíble que pudiese haber olvidado algo tan
simple como este acto cotidiano y hoy era yo quien acompañaba
a mi padre en su renacer; mientas salía de su capullo yo recordaba
a mi "Ángel" diciéndome -busca en los actos
de simpleza-.
Después de esto
fijamente observó mis ojos y dijo "hijo, es el momento de
hablar"
Nicolás, entiendo que ya creciste y que puedo
comenzar a hablarte de tu madre como hombre y no como un niño
contándote la historia de un Ángel, pero, jamás
dudes de aquel Ángel que por años veló por tus
sueños, porque no lo inventé. Además nadie puede
negarte que conozcas la vida de tu madre y menos yo, pero siempre tuve
pánico y temor de verme débil ante ti llorando como si
yo fuera el niño, ¡tanto miedo! Para que fueras tú
mismo quien calmara mi pena sin palabras sino con tu mirada, ¡¡¡cuanto
he dejado de aprender de ti!!! Tu madurez me ayuda a continuar en este
minuto, te pido disculpas si he olvidado algo que no pueda contar ya
que de tanto traer cada instante vivido con tu madre he llegado a confundirme
Sé que fui egoísta y gracias por entenderme- respiro profundamente
y dijo- gracias hijo, estoy seguro que todo lo que puedo yo decirte
de tu madre de alguna manera ya lo sabes
Me pidió que
no me moviera de donde estaba, iría en busca de algo importante
para mi; rápidamente volvió y puso en mis manos un cuaderno
azul con flores amarillas y dijo: -Este es el diario de tu madre, cuando
yo acabe de contarte todo podrás leerlo, es tuyo, pidió
que te lo diera cuando fuera el momento
Hijo, en un principio lloré
día y noche desconsoladamente pidiendo a gritos que Dios me llevara
a su lado para estar con ella, era imposible imaginar que una mujer
tan joven, tan vital y angelical podría llegar a morir sin explicación
lógica.
Tu madre llenó de
vida, de luz y de verdad mi vida, amplió mi visión del
mundo y me enseñó a vivir el presente aceptándolo,
dejando atrás el pasado que por lo general duele, y el futuro
llevarlo dentro de mí, sin cambiar ni alterar el presente ni
jugar con lo que Dios deparó para nuestras vidas. Aunque sé
que para ti es difícil pensar que acepto el presente ya que añoro
aún a tu madre a pesar que hace muchos años dejó
esta tierra y hasta melancólicamente la recuerdo. Irónicamente
gracias a ella acepto el presente, es decir que acepto que se fue de
mi lado y que partió por que Dios así lo quiso, pero no
lo entiendo. Y porque no le entiendo es que aún en las noches
la recuerdo llorando.No imaginas cuanto deseo que hoy estuviéramos
los tres cenando y oyeras sus sabias palabras cada vez que abría
la boca, muchas veces he soñado con ello, conque los tres compartimos
dichosamente, siendo la familia más feliz del universo, y no
entiendo porque se nos negó esto tan simple, sin embargo lo acepto
y los dos hemos vivido en armonía juntos con su presencia latente
en esta casa y en nuestros corazones. Ella llegó a llenar mi
vida de paz y alegría, que casi no conocía. Nunca disfruté
mi vida tanto, cada minuto, cada instante ella lo volvía mágico,
intenso e inolvidable. Realmente era especial, casi estaba seguro de
que era un Ángel. Amarla fue disfrutar la vida. Conocerla fue
una bendición y esta fue más grande aúncuando Dios
nos regaló un hijo, tú mi pequeño Nicolás.
Apareció como caída
del cielo, sonriendo ante mis ojos, llevaba su largo cabello tomado,
un vestido rosa que se ajustaba a su piel, un suave perfume que me volvía
loco y una tierna y cálida mirada que me decía: acércate.
Yo miraba sus labios y deseaba besarlos, estaba embeleso, el viento
se llevó mi aliento, no logré coordinar mis movimientos
con mis pensamientos, jamás sentí algo igual, varias veces
me topé con mujeres hermosas a las cuales desee intensamente
y con más de alguna tuve un esporádico romance, pero la
magia siempre desaparecía rápidamente, con ninguna llegué
a saber lo que era el amor sólo el deseo. Fueron largos minutos
observándola desde una distancia prudente para no molestarla
y suficiente para memorizar y loar aquella hermosa figura con carita
de Ángel. Pensé en acercarme pero me entró un pánico
tremendo pensar que podía asustarla y perderla, sin embargo cuando
emprendió camino la seguí, la verdad no tenia idea adonde
se dirigía, pero se me ocurrió que podría ser a
su casa, además adonde fuera no importaba, quería llenarme
de su hermosura, era un poco tarde y oscureció, la vi entrar
a su casa, permanecí afuera parado y escondido, al rato se asomó
por la ventana de su habitación abriéndola completamente,
apoyó sus brazos en el marco y fijó su mirada en el espacio,
¡no sé que miraba!, ¡La miré tanto y no me
cansaba!.
Sentí que si me
iba a casa no podría dormir pensando en ella, en realidad perdí
la noción del tiempo no estoy seguro cuanto tiempo permanecí
ahí, únicamente recuerdo que llegué a mi casa cerca
de las doce y media de la noche y que cuando la vi por primera vez eran
casi las siete de la tarde. Dormí con el corazón lleno
de una fuerza y una energía que me hacia tan feliz y me llenaba
de ganas de hacer realidad todos mis sueños, incluso aquellos
que escondí yolvidé por creer que no tenían sentido,
quería comenzar a vivir nuevamente. Amanecí absolutamente
renovado. Ese día fue como el primero de mi vida, me vestí
como quería y no como me veo obligado a hacerlo para complacer
a la sociedad, desayuné un chocolate como anhelaba cuando niño
y no me lo permitían, no peiné mi cabello como debían
hacerlo los caballeros, lo dejé solamente ser, eso era vivir
sin vivir, vivir para los demás y no tener una vida propia, era
curioso que todo esto lo descubriera gracias a ella y mas aún
sin siquiera haber hablado. Sentí que ella sería para
mí muy importante, al día siguiente seguí el camino
a su casa con la intención de acercarme a ella, de hablarle,
pero tuve miedo y decidí esperar por si ella nuevamente se asomaba
en su ventana, cosa que hizo, cada noche, todas las noches.
Una de éstas, después
de casi dos meses abrió la ventana y se asomó para respirar
larga y profundamente. Esa vez se retiró enseguida, apagó
la luz y no hizo el ritual de todas las noches, ¿qué hacer?.
De nervios no podía pensar en forma coherente. Cuando decidí
retirarme e ir a casa ella apareció a mi lado, ni siquiera noté
cuando salió de su casa y se acercó; mi aliento se detuvo
y mi corazón no tuvo fuerzas para seguir latiendo, tomó
con sus manos mi rostro y besó una de mis mejillas mientras dijo:
¡Hola Daniel!, Quedé paralizado y mi cuerpo se enfrió
rápidamente; tranquilo Daniel -dijo- supe siempre que estabas
mirándome y que me acompañabas mientras yo observaba a
mis amigas estrellas, me encantaría caminar junto a ti para que
conversemos, ¡pero ya es tarde! Ven por mi mañana antes
del ocaso; otro beso en mi mejilla y una caricia en mi rostro fueron
su despedida. No recuerdo como ni a que hora llegué a mi casa,
desperté con mis pulmones llenos de un limpio aire, una gran
alegría me inundaba, luego sentí algo extraño y
es que no estaba seguro de haber soñado o en verdad sus labios
y manos tocaron mi rostro, pero eso no importaba, antes del ocaso iría
por ella.
Me estaba esperando en
el lugar donde yo la observaba, cuando llegué a su lado sonrío
cálida y respiró profundamente como llenándose
de mi presencia -sabía que no faltarías- dijo, y antes
que yo reaccionara ella se acercó y besó mi rostro -que
bueno verte, estoy feliz de que estés aquí conmigo- ella
sabía lo perturbado que me encontraba, ella revolucionaba mi
ser, y deseaba "ser" todo que había soñado mientras
su presencia me inundaba, deseaba despertar a aquel Daniel que se durmió
cuando comenzó a crecer, cuando empezó a vivir como un
adulto, a pesar de todo ella traía a mi la calma y tantas emociones
juntas me asustaban un poco, pero más miedo sentía al
pensar que podía perderla de tanto cuestionar lo que se producía
en mi cuándo estaba junto a ella, todo esto volvía mis
latidos a mil por hora sin parar y en verdad
me sentía el
hombre más feliz.- Yo también estoy nerviosa, como tú,
pero no tengo miedo, me siento muy feliz ¡no temas!
Este encuentro sucedió
porque nuestras energías forman una y al estar separadas no logran
sentirse totalmente completas y necesitan reencontrarse en el universo,
¡no imaginas cuanto te espere!.
La observé diciendo cada palabra y espié mientras hablaba
su suave y armónico respirar y así entendí claramente
que todo lo que me expresaba eran aquellas emociones que tanto me perturbaban,
no pude evitarlo y me acerqué a ella temblando, tomé sus
manos y besé sus tibios labios, intensamente deseaba seguir besándola,
mantenía cerrados sus ojos y esta vez su respiración estaba
tan alterada como la mía. Hasta ese momento mis labios no decían
palabra alguna y fue aquel beso el que dio fuerzas para decirle que
no entendía este alocado amor que sentía por ella, que
mi vida había cambiado desde la primera vez que mis ojos le vieron,
que por favor no me dejara nunca, que sus anteriores palabras me conmovieron
y me ayudaron a entender que desde que la seguí mi alma comenzó
a reaccionar con el encuentro de mi otra parte, volví a pedirle:
- No me dejes, tú sabes que no estoy loco, te amo.
Caminamos juntos, ella
iba a mi lado, nuestras manos estaban unidas y era mágico ver
que la oscuridad de la ciudad a cada paso nuestro se volvía luz.
Lo marchito... florecía, y yo la amaba más a cada minuto.
No puedo olvidarla, ella fue lo más bello en mi vida porque di
y recibí amor y tanto me amaba que no me dejó solo, te
dio la vida para no dejarme solo ¿y qué hice? Volverme
casi un ermitaño. -No papá, no te juzgues, no lo hagas,
no hay tiempo para hacerle juicios a nadie, la vida es corta y para
ser feliz hay que vivirla sin creer que en cada paso que des te vas
a equivocar, sino darlos seguro y confiado que ese es el camino y si
realmente no lo era comprender que es un pequeño trozo de experiencia
para agregarle a nuestra alma.-Nicolás déjame continuar...
Fuimos tan felices juntos, lo revivo en mi mente a cada momento para
sentirme bien. A los pocos meses de novios decidimos contraer matrimonio,
nuestras familias se encargaron de hacer una gran fiesta que duró
todo un día, desde ese momento el tiempo se detuvo, no existía
para nosotros, no hacia falta.
Jamás voy a olvidar
cuando por sorpresa descubrí que tu madre era un Ángel,
fue tan sorprendente que no pude evitar llorar y sentirme protegido
por ella. Una noche salió al patio de la casa, se acercó
al aromo, (aquel que está afuera, apuntó con su dedo índice)
y en silencio vi y oí cuando mirando al cielo pronunció
palabras extrañas como en otra lengua que no logré entender,
parecía un canto angelical. Mientras todo esto sucedía
una luz dorada que venía desde lo alto del cielo la cubrió
y desde el centro de esta luz bajó una mujer vestida de blanco
que la tomó de las manos y la elevó unos quince centímetros
del suelo. Ella tocó su vientre y luego besó sus mejillas,
después de eso tu madre lentamente comenzó a descender
a la tierra y la mujer ascendió al cielo. Cuando ya se había
integrado a la vida terrenal entró a la casa tranquila como si
nada hubiera pasado, me dijo que estaba cansada, y a pesar del cansancio
de aquella noche hicimos el amor apasionadamente. Mientras más
la besaba más la deseaba, era eterno nuestro encuentro y la luna
entraba por entremedio de las cortinas e iluminaba su angelical rostro.
Amaneció en mis brazos y continué besándola sin
detenerme, no era necesario acabar con esto que era perfecto, era todo
lo que quería. Estoy seguro que te concebimos esa noche. A las
pocas semanas nos enteramos que venías en camino, tu madre y
yo estábamos muy felices.
La espera fue eterna, pero
maravillosa, disfrutamos juntos verte crecer en el vientre de tu madre,
esos nueve meses de espera fueron lo máximo, los únicos
que los tres compartimos juntos sin el abismo y el vacío que
nos dejó tu madre al partir, aún sabiendo que siempre
a vivido en casa con nosotros.
Yo creo que ella sabia que Dios la esperaba, por ello se encargó
de que la felicidad de esos meses fuera eterna. El día más
esperado llegó, tú amenazabas con nacer, así es
que lleve a tu madre al hospital. Todo marchaba de maravilla, yo la
acompañaba a su lado, pero apenas naciste mi Ángel se
fue. Antes me hizo jurarle que te cuidaría como ella misma lo
haría. Ya no tengo más palabras, todo lo que queda está
en el diario de tu madre, que me entregó antes de irnos al hospital,
me dijo que era para ti y que te lo diera cuando estuvieras listo.Ya
hiciste mucho por mí, me escuchaste y sé que perdonaste
mi silencio, te amo hijo. Y con esas últimas palabras mi padre
se retiró a su habitación. Mi padre acaba de acostarse
y no pude evitar volver a observarlo en silencio, esta vez no lloró
amargamente, pero con los ojos llenos de lágrimas lanzó
un beso al cielo, le dio las gracias a su Ángel, le recordó
cuanto la amaba y durmió como un niño. Tengo el diario
de mamá en mis manos y no estoy seguro de querer leerlo aún,
pienso que no debo apresurarme, hoy Daniel habló tanto de ella
que no sé si es necesario, sé que al contármelo
todo se liberó de una gran carga y hoy mi relación con
papá se fortaleció. Tenemos mucho que compartir juntos,
esperaré el momento adecuado. ¡Ya sé! Voy a recopilar
la mayor información posible sobre mi madre, voy a escribir todos
mis recuerdos e historias y cuando sea el momento abriré este
diario, hasta ese día estará cerrado y guardado fielmente.
Han pasado varios años desde mi conversación con mi padre
y aún no leo el diario, creo que ahora es el momento, ya estoy
preparado, en dos semanas cumpliré veinte años,tengo que
confesar que todavía cuido a Daniel sin falta, tal vez podría
necesitarme.
La lectura del diario
azul con flores amarillas
Viernes ¿Cuándo
comenzaron a sucederme cosas extrañas? No lo recuerdo, aunque
para mí eran momentos de gozo y de inmensa alegría. Desde
niña tuve una inexplicable atracción por las estrellas,
observarlas cada noche antes de dormir era tan grato ya que no lo hacia
por el sólo hecho de perder tiempo observándolas para
ocultar mi soledad, sino que compartíamos nuestra energía
en el espacio, en el universo, conectábamos con nuestra esencia
y así fue como descubrí que las estrellas eran más
que un punto de luz que vemos a miles de kilómetros de distancia,
eran mis amigas. Una noche, ya dormida, sentí la calidez de una
mano en mi rostro, fue una dulce caricia envuelta en mágico amor
que me invadió y que no olvidé nunca, luego una voz tan
suave como aquella mano me dijo: -despierta niña- abrí
mis ojos pensando que podía ser mamá; no era mamá,
enfrente de mi cama una luz iluminaba toda la habitación, extensos
rayos de luz que en principio me cegaban comenzaron a fluir de manera
sorprendente. Esta luz cada vez fue más grande, tanto que pronto
comenzó a penetrar en mi cuerpo, hasta que llegó directamente
a mi esencia, a lo que soy, mi corazón se llenó de una
energía cósmica intensa cargada de amor, alegría,
vida.
Por momentos sentí
que mi alma era la más pura gracias a todas las emociones que
pude sentir en segundos, luego me inundó una dulce paz, mi alma
estaba fuera de mi cuerpo permitiendo que la luz la acariciara, no sé
cuánto tiempo transcurrió antes que mi corazón
y mi alma volvieran al cuerpo, la integración fue lenta y maravillosa,
luego la luz comenzó a disminuir quedando en una pequeña
esfera en forma de semilla. Tras la pequeña luz a los pies de
mi cama estaba sentada una mujer con ojos llenos de paz, puso sus manos
enfrente de su corazón y en ellas recibió la pequeña
semilla de luz que aún brillaba: Pequeña -dijo- éste
es un regalo del universo que te rodea y de tus amigas las estrellas.
Yo me encontraba sentada dentro de la cama por la emoción y la
euforia que sentí no me atreví a ponerme de pie, ella
se acercó a mí trayendo la semilla de luz, cuando estuvo
muy cerca de mí la lanzó suavemente al centro de mi corazón
diciendo: -Esta es la luz que desde hoy te acompañará
eternamente, cuando en tu camino haya dos rutas o más, cierra
los ojos y busca en tu corazón la respuesta, el corazón
es el único y verdadero consejero, esta luz será la que
pondrá vida en tus palabras para volverlas sabias y combatir
las que ensucian tu alma, esta luz es la que debes compartir con quienes
no tienen la dicha de ella y están en tinieblas; esta luz es
la que vivirá contigo para amar y proteger a quienes te rodean;
esta luz es la que debes divulgar al viento para que éste se
encargue de llevarla en sus incasables viajes; esta luz es la que cargará
tu energía cada vez que la sientas baja y creas que no puedes
con tantos problemas; esta luz sólo perdurará si tu vives
con amor y entrega a lo que estés realizando, sea lo que sea.
Esta luz desde hoy te pertenece,
esta luz forma parte de tus sueños y de tu vida y no olvides
que si sabes vivir ella será eterna. Cuando terminó de
hablar aún sentía la esfera de luz penetrando en mi piel
y en mi corazón, cerré los ojos y me entregué,
sentí la energía de todo el universo vibrando conmigo
a mí alrededor, apreté mi pecho para que esto que estaba
viviendo o soñando no se me escapara, lo retuve hasta que el
aire y la atmósfera volvieron a la normalidad, abrí los
ojos, estaba nuevamente oscuro, pero el aire aún conservaba rastros
de energía y de calidez maternal; me encontraba sentada en la
cama, dentro de ella tenía las manos en mi pecho y sin pensar
me acosté nuevamente y me dormí hasta el amanecer.
Durante el día ni siquiera recordé lo sucedido en mis
sueños, al anochecer me asomé en mi ventana donde noche
a noche las observaba y rompí el silencio que por años
mantuve. Mis únicas palabras durante tantos años hacia
ellas eran "buenas noches", me permití guardar silencio
en los momentos en que compartía con mis más grandes amigas,
lo hice así para jamás romper la magia que es observar
el cielo. Angustiada, esa noche mirando el cielo les dije: Sé
que no soñé, pero no tengo ninguna señal para comprobar
que en mi corazón existe una luz, que además hoy no veo
y no siento, ¡¡¡necesito su ayuda.!!!.
Jueves: Pasaban
los días y no recibía ninguna señal, sin embargo,
una noche noté que un hombre me observaba atentamente desde el
parque enfrente de mi casa. Esto al principio me incomodó, y
sin que él lo advirtiera yo bajaba la vista para poder verlo
e intentar reconocerlo. Pero sólo se distinguía su silueta,
debido a la oscuridad de la noche. Pasaron algunos días y no
tuve respuesta de las estrellas. Sin embargo aquel hombre estaba allí
noche a noche, puntual, esperando que yo me asomara a la ventana. Comenzó
a gustarme verlo, sentir su presencia, compartir conalguien el gozo
de observar las estrellas. Su compañía se hizo habitual
y por primera vez no me sentí sola. Varias veces soñé
que éramos los enamorados más felices de la tierra.
Domingo: ¡Me
derrumbo! Eso sentí mientras caía entre las manos más
suaves, sanadoras y firmes.
Llegaron a mi habitación mis amigas estrellas. Para gran sorpresa
ellos eran pareja y dijeron que venían a sanarme y a curarme
de cualquier mal que pudiese padecer, sería una liberación
de energías negativas; dijeron que sería un momento muy
importante en mi vida y que lo tomara como un regalo de ambos... del
universo. Apagamos la luz, y comenzó el ritual de sanación,
un ritual mágico y enérgico, tan potente que el aire en
mi habitación empezó a fluir lentamente como si el tiempo
se detuviera, podíamos sentir, ver y oler cada movimiento del
universo y la tierra. Cuando el aire ya nos envolvió por completo
mis amigas me rodearon, me abrazaron y sus manos me daban golpes suavemente,
acariciadores en mis hombros, espalda, cintura, piernas y poco a poco
mi cuerpo se derrumbaron entre sanadoras manos que no me permitieron
caer de golpe sino que tiernamente me recostaron en el piso de mi habitación.
Mi corazón se aceleró, tenía los ojos cerrados
pero aún así podía sentir la energía que
me transmitían con la imposición de sus manos que recorrían
todo mi cuerpo. Luego mi corazón fue el centro de miles de caricias,
Josephin se acercó a mi oído y cantó mi nombre
al son de la energía.
Lenta y profundamente ese canto atravesó mi oído y emprendió
un viaje hacia el centro de mi cuerpo. Osvaldo se acercó a mi
pecho y hablando en una lengua extraña que parecía una
oración entibió mis entrañas y así el frío
exquisito que me entregaba Josephin iba dejándome como nueva,
como si estuviera ¡¡¡ah!!! Renaciendo. Cuando desperté
era hora de ir a trabajar, amanecí super renovada.
Lunes: Hoy leí
lo que he escrito en estas páginas y claramente comprendí
que este pequeño cuaderno azul con flores amarillas se ha convertido
en mi diario de vida a pesar que no tiene fechas, sólo registra
el aquí y el ahora; tomó forma sin dársela. Tengo
la intuición que algún día serán mis memorias,
si así fuere quisiera sirvan a quien las lea.
Miércoles: No tengo claro cuanto tiempo ha pasado desde su llegada,
hoy realicé el ritual de siempre y cuando me encontraba apoyada
en el marco de mi ventana nuevamente con la misma calidez que antes
me acariciaron el cabello. Me di vuelta y la luz llenaba mi habitación,
cerré la ventana y la estrella que hoy me visitaba dijo: -Ya
sabes que existe, que está ahí por ti ¿cuánto
tiempo más vas a esperar para decirle que ya sabes quien es?...la
miré dudosa y dijo: -su nombre es Daniel y aunque el aún
no tiene claro porque te observa ni porque insiste en amarte en las
sombras, sabe al igual que tú que una fuerza los une. Si... todas
las almas necesitan encontrarse con la que será su amor eterno,
y no dudes que él es quien esperas y con quien sueñas.-¿Quieres
ir donde él? Yo te espero acá para que luego hablemos,
cierra los ojos. Cuando los abrí estaba frente a Daniel, era
como en mis sueños, no pude evitar besarlo, tomé su rostro
y besé su mejilla. Lo cité para el día siguiente
ya que él apenas podía hablar ni respirar.
Jueves: Me besó...Caminamos,
hablamos poco, ya que ambos estamos nerviosos, pero nos comunicamos
con la mirada y con las manos, y aquello bastó para que de una
vez supiéramos que ya no estábamos solos, éramos
uno.
Sábado: Soñé con mi abuelo, recostada en el piso,
boca arriba con los ojos cerrados, mi alma tranquila permitía
que mi vida, mis sueños y lo que soy emprendieran un vuelo por
el espacio. De pronto todo el amor, la alegría de momentos inolvidables
llenaron mi corazón, mientras más feliz me sentía
mi vuelo comenzó a ser más claro, aparecieron muchas estrellas,
tantas que ahora no puedo siquiera imaginar.
Sin darme cuenta descubrí que aquel viaje no lo estaba realizando
sola, que él me había invitado a viajar y que después
de tantos años de su partida estuvo a mi lado reviviendo nuestros
pocos momentos juntos, y desde entonces he tenido que inventar su recuerdo.
Dos años tenía cuando partió, y con las palabras
de los demás he construido imágenes de nosotros. No imaginas
cuanta falta me haces, cuantas veces te pedí ayuda, me cansé
de traerte a mi mente sin respuestas, y anoche me llevaste a viajar
contigo a volar entre las estrellas. Siempre soñé con
volar, gracias a ti abuelo, puedo decir que mi sueño está
cumplido.
Jueves: Estaba pensando
en Daniel y todo lo que siento por él en este corto e intenso
tiempo. Me preparaba para dormir cuando mi cuarto se iluminó
y llega con su tierno rostro una Estrella y me preguntó si sabia
lo que era el amor y lo que estaba sintiendo en mi corazón, no
estoy muy segura de la respuesta ya que hasta hoy nunca me había
sentido así. Ella dijo - Cuando amas tu esencia se pierde y se
funde en los ojos del otro, caes en un abismo y en un vació del
que pareciera que no hay salida, te mueres, dejas de existir y no eres
nada, y cuando vas a topar fondo el otro te resucita y te trae a la
vida. Cuando no eres nada es cuando puedes amar; cuando no eres nada
es cuando los egos y el egoísmo desaparecen y te puedes entregar
por completo, por que fuiste salvada del abismo por la persona a quien
amas. Cuando el otro no quiere salvarte del abismo es por que no siente
el mismo amor que tú, y el desamor se apodera de ti y te empuja
al fondo de este vacío y la oscuridad se apodera de tu corazón
y lo deja frió, solo, triste y desolado. No debes temer ser nada
cuando amas, por que el temor enfría el amor. Dicho esto, se
marchó, no me dijo su nombre, ni se lo pregunté. Esa Estrella
tenía algo especial, era sabia y madura.
Viernes: Acabo de
escribir esto para Daniel, mañana cuando venga por mi se lo entregaré:
"Existe una energía cósmica en el universo que nos
une, esta energía es mágica y desde hoy vivirá
en nuestros corazones, porque mientras viva este amor el universo será
uno para que podamos compartirlo.Te amo Lunes: Hoy caminé por
una alfombra de hojas de colores, es otoño, está comenzando
a hacer mucho frío y las hojas de los árboles caen continuamente
perdiendo sus tonos originales, tomando otros para luego volver a formar
parte de la tierra y reintegrarse a ella volviendo a sus raíces.
Esta alfombra me llevó a la oficina donde trabajo y me dio la
nueva oportunidad de recordar que hermosa es la naturaleza aún
en la ciudad donde casi todo es edificios y calles. Eso por causa de
los hombres quienes en su afán de progreso y desarrollo (¿qué
es desarrollo en este caso, matar nuestra propia tierra?) se olvida
y no incorpora a la Madre Naturaleza en su proyecto, aún sabiendo
que es ella nuestra dadora y purificadora del aire que casi no queda
en esta gris ciudad, pero la naturaleza sabe mantenerse presente, como
hoy, ante mis ojos.
Domingo: Daniel
me esperaba con un ramo de violetas y un anillo. Cuando llegué
junto a él me besó suavemente y dijo: -Quiero que uses
este anillo como símbolo de mi amor infinito, quiero que seas
mi esposa, que vivamos juntos, que formemos una familia y que no nos
separemos jamás... te amo. Acepté el anillo y sonreí,
cerré los ojos y lo besé intensamente. Daniel comprendió
que la respuesta era sí.Estoy feliz y sé que junto a él
seré aún más feliz.
Sábado: El
matrimonio fue hermoso, Daniel se veía como un príncipe,
como el de mis sueños. La iglesia era pequeña y las flores
la adornaban por doquier, el ave María fue cantado por un coro.
El sacerdote era de edad avanzada y pronunciaba de memoria cada palabra
a pesar de tener en sus manos la Biblia y los libros para la ceremonia.
Estuve tranquila y Daniel también, mis padres y los suyos mezclaban
en su rostro la pena por la pérdida y la alegría por el
amor y el deseo de formar una familia. Llegamos a la recepción
donde la fiesta fue inolvidable, la comida y el baile cumplieron la
meta de mis sueños.Mientras bailábamos todos en la fiesta
mis amigas, mis únicas amigas de la escuela de monjas Pam, Jan,
Andrea, Bethsabe y Rosalía me raptaron de los brazos de mi esposo
para brindar y celebrar como en los tiempos de adolescencia. Recordamos
nuestro pacto no cumplido de vernos al menos en los cumpleaños.
El trabajo y las obligaciones
nos lo impidieron, pero el cariño de tantos años continua
intacto, y todas coincidimos que ningún triunfo es válido
si se dejó afuera a quienes amas, todas teníamos este
reparo dehabernos abandonado unas a las otras, lo importante es que
este encuentro nos llenó de hermosos recuerdos y ganas de vernos
con la mayor frecuencia posible. La risa, los llantos, los fallidos
intentos de estudios a última hora, las escapadas de clases,
lasrabietas, el mal genio de algunas, los profesores, las clases entretenidas
y en las que nos dormíamos, las peleas, el hermetismo que tuvimos
con respecto al grupo, todo esto nos invadió y nos lleno de recuerdos
por los momentos vividos juntas. Volvimos a prometernos que la amistad
nos uniría eternamente y ya tenemos la próxima fecha para
reunirnos y hablarnos de la vida y no olvidar nuestro cariño.
Nos reincorporamos en la fiesta y disfrutamos al máximo este
bello encuentro. La celebración duró hasta muy tarde,
en la madrugada partimos a nuestra luna de miel. Estoy feliz.
Miércoles:
Andrea nos envió en correo electrónico a todas las amigas
del grupo Pam, Jan, Bethsabe, Rosalía y a mí, después
del matrimonio quedamos con muchas ganas de seguir viéndonos
y no perder el contacto para que nuestra amistad escolar no se perdiera,
el correo dice así:"Parece que fuera ayer cuando nos juntábamos,
¿se acuerdan?. Y cuando nos mandaban a inspectoría...
¡qué días más felices, verdad!, Ahora somos
profesionales, madres,esposas, cada una tiene su vida y muchos proyectos
por delante. El tiempo jamás borrará de nuestras mentes
todos aquellos momentos vividos de tanta alegría y diversión,
sobre todo en las famosas reuniones de fines de semana en mi casa, los
viajes y paseos que realizamos, las risas, gritos y llantos, y cuando
dejábamos de hablarnos por tontas discusiones, pero al final
siempre seguíamos juntas. Hoy nuestros encuentros hablan de niños,
matrimonios, de las comidas que preparamos para alguna ocasión
especial o para nuestros esposos.
Es una felicidad tan grande
la que me embarga verlas casadas y poder compartir y asistir a sus bodas,
a algunas todavía nos falta un poco para el matrimonio. Espero
con ansia que cuando seamos viejas y nuestros hijos estén grandes
y no requieran de nosotras un cien por ciento volvamos a viajar al Sur
donde vivimos momentos inolvidables, divertidos, peleas y sin embargo
esto nos unió más, deseo recordar ahí mismo. Sé
que a veces pasan varios meses que no podemos vernos por uno u otro
motivo y nuestras llamadas tampoco son muy frecuentes, pero todas sabemos
que podemos contar con las otras. Hemos tenido altos y bajos, hemos
vivido muchas cosas juntas, loimportante de todo esto es que estamos
como sea, pero estamos. Aunque pase el tiempo y nuestros encuentros
sean más lejanos siempre estaremos en el corazón de cada
una, y recordaremos los momentos felices de nuestra adolescencia y parte
de nuestra adultez, y en cada encuentro recordaremos los días
de antaño ycelebraremos los presentes y todos los que vendrán.
Recordar el colegio y ver nuestro anuario será motivo de muchas
risas, de los paseos en las clases, de cuando nos pillaban durmiendo
en plena clase y el profesor nos golpeaba la mesa para despertarnos,
todo esto marca una parte muy importante de nuestras vidas.
Sólo me queda decirles lo mucho que las quiero y que Dios bendiga
nuestra amistad. Andrea..Recibir este correo electrónico ha sido
un regalo, mis únicas amigas humanas son ellas y no tengo más,
por eso son muy importantes para mí.
Domingo: No estoy
muy segura de todo lo que sucedió ayer, ni menos del tiempo en
que transcurrió.Bajo el aromo de mi nueva casa, la que comparto
con Daniel desde que nos casamos, miraba las estrellas y antes que pudiera
notarlo una dorada luz me envolvió, cuando ésta comenzó
a ser más tenue sentí que no me encontraba en la tierra
sino en un luga rcelestial, donde me rodeaban muchas estrellas, pronto
reconocí a Josephin y Osvaldo ¿Qué hago aquí?
pregunté con la respiración alterada y el corazón
en la mano. ¿Es un sueño? -volví a preguntar- ¿por
qué estoy tan nerviosa?, me tomé el rostro con las manos
sin lograr entender lo que sucedía. Siempre creí que era
capaz de recibir mensajes pero en ese momento sentí que nada
me iluminaba, las lágrimas brotaron de mis ojos y rodaron por
mi cara, mi corazón poco a poco fue volviendo a la normalidad
y también mirespiración, rápidamente todas las
estrellas presentes impusieron sus manos sobre mi y vino la calma, hasta
que mi mente quedó limpia y en blanco. Estábamos en una
especie de ritual y al parecer yo era importante, se me acerca tiernamente
una estrella que no conocía, pero que me habló con tanto
amor y calidez que me dio confianza, me tomó las manos y me dijo:
- Hola, mi nombre es Sofía- Quedamos al centro del grupo, ellas
nos rodeaban, al mismo tiempo todas las estrellas y yo nos sentamos
en el piso.-Pon mucha atención a cada palabra que yo te diga,
no estas soñando, estás aquí en el reino de las
estrellas y sé que todo lo que hoy yo pueda decirte va a cambiar
tu vida, todos los que te acompañan aquí han sido testigos
de todos los hechos que pueda revelarte en este instante, además
están aquí para celebrar con nosotras una ceremonia...
y serás tú la iniciada. No hables, no es necesario, concentra
cada célula de tu ser en lo que va a suceder, pues se te revelará
tu origen y tu misión, todo lo que nunca comprendiste y en muchas
ocasiones te hizo sufrir por al sentir que eras diferente. Hubo silencio
y Sofía lo rompió diciendo solemnemente: -Yo soy Sofía,
hija de una estrella, te revelo tu origen -calló un instante,
cerró los ojos, respiró profundo y dijo: -Soy tu madre.
En el entorno se notaba amor, calidez y calma, eso me tenía muy
tranquila, pero aun así me sentía muy confundida por lo
que dijo Sofía. Continuó: -Las estrellas damos luz y vida
a un ser en la tierra cada veinte años, para ello el vientre
de una mujer nos ayuda, ellas por lo general jamás saben que
uno de sus hijos viene del espacio, porque su misión es llevarlos
en sus vientres, cuidarlos, amarlos, protegerlos y prepararles el camino
para su misión, como fue el caso de tu madre en la tierra, yo
iluminé su vientre y te di luz y vida, naciste, creciste y te
encuentras aquí lista para recibir tu misión.-¿Cuál?,
Ser madre.
Eso sucederá de
todas maneras, pero no es tu misión, tendrás un hijo ya
tienes la edad suficiente no lo olvides, quiero decir que ya lo llevas
en tu vientre esto forma parte de esta ceremonia, cuando las estrellas
impusieron las manos sobre ti recibiste la luz del universo y tu hijo
tomó la vida, sólo falta que su padre Daniel te transmita
todo el amor que siente por ti para que el niño nazca y crezca
guiado por la luz y el bien, dones que Uds. le entregarán desde
su concepción, los otros dones los encontrará él
en el camino y eso será parte de lo que tendrá que aprender
en su vida. Busqué con la mirada a Osvaldo y Josephin y ellos
al ver mis ojos lagrimosos se dieron cuenta que los necesitaba, salieron
de la multitud y se acercaron a mí como en aquel ritual cuando
me visitaron en mi habitación, ella canto en mi oído y
Osvaldo muy cerca de mi corazón me daba calma y tranquilidad
en su extraña lengua que no he podido identificar. Lograron que
me sintiera más tranquila y fue cuando Sofía preguntó:
-¿Realmente no sabes cuál es tu misión?- Estoy
confundida respondí, pero ahora después de todas tus palabras
y uniendo acontecimientos y hechos de mi vida desde niña he querido
entregar bienestar a quienes lo necesitan, incluso la necesidad de proteger
al desvalido aun cuando me costaba mucho ya que nunca fui una adolescente
muy sociable. Entonces un día sospeché que era algo diferente
así es que desde mi ventana traté de brindar la mayor
protección orando y teniendo fe y fue así que me di cuenta
que la escasez de amigos me hizo pedirle a las estrellas que me escucharan.
Ahora cuando me preguntas por mi "misión" se me viene
a la mente la palabra protección.-No estás equivocada,
tú como muy pocas estrellas tienen el honor del don de la protección,
naciste para ser un "Ángel guardián", yo sólo
soy una estrella guía para muchos caminos ciegos de personas
abrumadas y dar vida cada veinte años según el ciclo,
y tú no solo eres hija de una estrella sino que además
eres un "Ángel guardián". Cerré los ojos
y no pude evitar el llanto, un llanto confuso, de alegría, de
miedo hasta el pánico.-¿Cómo puedo ser un Ángel?-No
olvides que tu madre terrenal fue escogida entre miles de mujeres y
nuestro Señor Dios nos la indica, ella sin saberlo te preparó
para esta misión, ahora debes escoger si deseas continuar, pero
tranquila no te desesperes. Sofía me recostó en el suelo,
pasó su suave mano por mis ojos cerrándolos y todo este
cálido universo cantaba dulcemente para mí.
Entré en un trance
que mantenía mi cuerpo liviano y mi corazón en paz, por
unos segundos no oí nada hasta que desde el centro de mi ser
con una misteriosa y profunda voz Dios me habló:- "Sé
que sabes muy bien quién soy y cualquiera sea tu decisión
te agradezco el camino que hasta hoy has llevado, no temas, tú
puedes elegir, ni siquiera yo puedo interferir en tu elección,
sé que es muy difícil, negarse es la mejor escapatoria.
Al volver tu vida seguirá normal y concebirás a tu hijo
con la luz de una estrella y deberás preparar su camino y guiarlo
con todo el amor posible, y todo lo revelado hasta este momento se borrará
de tu memoria para no mortificarte por tu elección, y si decides
vivir una vida eterna junto a mi renunciarás a todo lo que te
une a la tierra y ese don llamado protección será tu alimento,
esos son los tentadores ofrecimientos que este Señor tiene para
ti; No pierdas la calma y disfruta de todo lo que te tienen preparado,
falta un buen tiempo para tu respuesta. Dicho esto nuevamente comencé
a oír el armónico canto, poco a poco me reintegré,
Sofía sostenía mi cabeza con sus manos para darme de beber
agua dulce, y mientras yo bebía se acercó a mi oído
y dijo: -Este es el elixir de la vida eterna, que tendrá efecto
después de tomada tu decisión.
Ya de pie y repuesta, mi
mamá estrella me tomó de la mano y todas las otras estrellas
también hicieron lo mismo, juntas caminamos por un sendero de
flores de colores y olores inexplicables: -Es hora, debes volver.-¿Cuánto
tiempo tengo para tomar mi decisión?-No te preocupes ya lo sabrás
cuando sea el momento, por ahora tu hijo ya tiene la luz, le falta la
vida que Daniel con mucho gusto le dará. Cierra los ojos. Cuando
los abrí estaba bajo el aromo y la luz dorada se esparció
por el cielo. Entre a casa y Daniel me recibió con un beso, y
nos amamos.
Martes: ¡Hija
de una estrella!, Descubrirlo fue la impresión más grande
en mi vida incluso más que el saber que mi misión era
ser un Ángel. Todas las visiones y sueños que no comprendía
tuvieron al fin un sentido, estos sueños y encuentros nocturnos
con mis amigas estrellas que traían para mi algún mensaje
se fueron intensificando hasta hace dos días atrás que
revelaron mi origen. Aunque todo lo sucedido aclare muchas cosas, siento
mi alma confundida, no puedo dejar de pensar en que en cualquier momento
tendré que tomar una decisión, mi estómago está
revuelto y me dice a gritos que pronto algo importante hará que
mi vida cambie.
Jueves: Mi pequeño
niño ya crece en mi vientre y debo confesarte que tengo miedo,
pero aunque no sé que sucederá estoy feliz. Daniel también
está feliz, hemos disfrutado cada minuto y sé que nuestro
amor será grande y eterno. Tú, mi niño, y tu padre,
me dan las fuerzas para seguir adelante y calmar este miedo que a veces
invade mi corazón.Deseo pronto tenerte en mis brazos y poder
besarte y contarte un millón de historias que colman el corazón
de gozo,. Por favor sigue transmitiéndome esta energía
maravillosa para yo poder estar más tranquila mientras te espero.
Lunes: El aromo
que está en el patio de nuestra casa me atrae, y todas las tardes
después de almorzar, me siento a leer, a escribir, a dormir,
a disfrutar de su compañía y desde mi corazón salieron
estas palabras para él: Eres tan mío, como yo tan tuya,
necesito de ti para respirar un aire más puro, para liberar mi
mente de malas ideas e inundarla de sueños y fantasías
que sé algún día dejaran de ser únicamente
sueños y entonces sabré que gracias a ti y tu compañía
se han realizado.
Tu gran cuerpo abraza el mío y me llena de energía para
seguir un día próspero y ameno. Respiro el aire que tú
me proporcionas, aire puro, aire limpio. Si supieras cuanto me gusta
estar contigo, sentir tu protección, tus dulces palabras que
se escapan con el viento, palabras que llegan directo a mi alma y que
sólo yo, tu compañera, entiendo. Sentada a tus pies en
esta verde alfombra húmeda continuaré recibiendo tus suaves
caricias y tus bellas palabras. Jamás dejes de bailar al son
de la música que el viento deja al pasar. Mi querido aromo, quisiera
encontrar un nombre para ti, pero a la vez pienso que no es necesario
,que el tuyo es bello, tal como te llamó el Creador.
Martes: Otras palabras
para mi aromo: Llueve y no puedo ir y sentarme a tus pies. El compartir
contigo me ha servido para aclarar un poco las ideas, creo que la respuesta
a la difícil pregunta ya la he tomado, sigo teniendo miedo, espero
no equivocarme.¡¡¡Creo que mi hijo va ha nacer!!!.
La misión
Después de leer
el diario de mi madre confieso haberlo abierto por primera vez para
completar esta historia sobre la vida de mis padres y sin darme cuenta
la mía. Apareció sorpresivamente ante mis ojos mi Ángel
Guardián, más cálida que antes, más bella
y con todas las palabras que no dijo y que no me reveló antes
de verme preparado. Nicolás, después de cinco años
he vuelto, tu misión de Guardián la cumpliste y la entendiste
muy bien, comenzaste con tu padre que era quien más necesitaba
tu protección, pues no aceptó nunca la muerte de tu madre,
aunque si pudo superarla gracias a ti, pero no la entendió.
Observarlo y cuidarlo en
sus horas de desconsuelo fue tu inicio y sin darte cuenta abriste tu
alma a todas las señales de auxilio que estuvieron frente a ti,
yo te dije que para ser guardián no necesitabas alas ni poder
volar, ya que las alas están en tu mente y en tu corazón,
te doy las gracias por cumplir tu misión y ayudar a quienes lo
necesitan. No creas que por todo lo que digo ya se acabó tu misión,
al contrario, acabas de comenzar, a tu vida va a llegar mucha gente
a quien le faltará comprensión, protección, amor
y esto puedes entregarlo simplemente con la mirada más sincera
y a través de ella mostrar tu corazón y tu interior, con
una cálida caricia, escuchando, o simplemente con la mirada más
limpia y honesta que puedas entregar. Ángeles
ellos caminan
junto a ti a diario, aunque no les reconozcan, puedo asegurarte que
incluso te han hablado.
Recuerda que la misión
de un Ángel no acabará jamás y sólo necesitas
oír los corazones para saber que alguien te pide ayuda. Tu misión
es aquí en la tierra mientras vivas yvivirás siempre que
entiendas, conozcas y uses para el bien este don, no todos losÁngeles
tienen la dicha de estar en la tierra y tener una vida como tú.
Yo tuve que esperar la muerte de mi cuerpo en la tierra para vivir como
Ángel, fue duro porque tuve que elegir dejar en cuerpo a quienes
amo y cuidarlos eternamente desde el cielo y en algunossueños
sin volver a ser vista por ellos, sin poder volver a tocarlos, ni decirles
cuanto los amo, aunque cada vez que ellos me hablan desde sus corazones
ahí estoy, y ten la seguridad que cada vez que alguien siente
una energía cálida, suave, un aire limpio, paz y de pronto
emociones o recuerdos de la nada es que están siendo acompañados
por un Ángel que sostiene sus manos y seca las lágrimas.
Si comparas tu misión con la mía existe una diferencia;
y es que a mí me agradecen mirando a cielo porque no pueden estrechar
mi mano ni darme un abrazo de gratitud, a ti sí. Sólo
quiero decir que aproveches al máximo la oportunidad de brindar
calor con un simple abrazo.Cuando me despedí, te prometí
que algún día te hablaría de mi vida, Hoy llegó
el momento.
Hace veinte años
me revelaron dos grandes verdades de mi vida, la primera era sobre mi
origen porque aunque tuve una madre que me llevó en su vientre
lo cierto es que soy hija de una estrella, y esto me honraba con la
posibilidad de ser un Ángel, claro sólo por disposición
divina y la segunda revelación es que en mi vientre comenzaría
a crecer una vida. Estoy segura que esta historia ya la conoces hijo...
No llores Nicolás, tú sabes que siempre he estado contigo,
ser tu madre y tu Ángel Guardián ha sido la mayor bendición
que Dios pudo darme.-No pude contener el llanto, la abracé y
lloré como un niño en sus cálidos brazos y como
muchas veces lo hizo acarició mi cabello y besó mi frente,
respiré profundo y mi mente se llenó de respuestas y comprendí
la historia de mi familia.-Sé que debes necesitar varias repuestas
pero, antes escucha la parte de mi vida que no esta escrita en el diario;
En el momento del parto, llegamos al Hospital y todo iba muy bien, ambos
estábamos en perfectas condiciones de salud, tú para nacer
y yo para darte a luz. Recuerdo que estaban el médico y las enfermeras,
tu padre a mi lado y sobre mí la luz redonda y amplia que me
iluminaba por completo.
Miré esa luz y Dios
me dijo que debía elegir, que era el momento de elegir: ser tu
madre en la tierra sin conocer mi origen ni la misión otorgada,
y que aquella primera revelación sería sólo un
sueño más, o ser un Ángel y cumplir mi misión
y además ser tu madre y cuidarte y protegerte desde la infinidad
del universo, pero esto tenia un costo, y debía decidir. ¡Tú
ya sabes cual fue mi elección!, De pronto escuché la voz
del médico algo alterada, tu padre preguntaba que pasaba, y naciste
tú, y mientras nacías mi corazón comenzó
a detenerse, el médico pidió que tu padre saliera del
pabellón porque todo se estaba complicando y él se ponía
cada vez más nervioso, pero en los últimos latidos de
mi corazón le pedí a tu padre que se acercara, lo besé
por ultima vez e hice que me prometiera que te cuidaría y te
amaría tanto como yo lo amé, y mi corazón dejó
de latir. Esta historia continúa como ya lo sabes y has vivido.
Espero que no sufras sabiendo que pude elegir estar contigo, pero ten
claro que siempre te acompañé y caminé a tu lado.
Desde el cielo y junto
a Dios velé por ti y tu padre día y noche, preguntándome
¿qué tan feliz habríamos sido los tres?, Pero me
consuela saber que Daniel hizo lo mejor y yo también.-Mamá
no es el momento de cuestionar quien se equivocó o quien lo hizo
mejor, solo sé que estos primeros veinte años de mi vida
han sido hermosos con mi padre cuidándome y amándome y
con tu presencia en nuestra vida, jamás nos olvidamos de ti y
todo lohacíamos pensando en que tú estabas con nosotros.
Te libero de cualquier culpa porque sé que fue Dios quien te
eligió y él no se equivoca.-
Tengo una pregunta, mamá
-Responderé cualquier cosa que tú desees- Cada vez que
Daniel lloraba en su habitación, miraba hacia el cielo y hablaba
solo ¿tú, estabas ahí? -Siempre, cada noche, en
cada lágrima y en cada suspiro. El no podía verme, ni
tampoco oírme, pero su amor y convicción eran tan grandes
que tenia la certeza de que yo estaba allí acompañándolo.
Pasaron los años y él logró con el poder de su
amor hacerme visible y verme, escucharme y sentirme. Recuerdo muy bien
cuando eras un niño y él te protegía y contaba
la historia del Ángel mirándome a los ojos. Yo me sentaba
a los pies de tu cama y juntos nos dábamos fuerza para seguir
adelante, esperábamos que te durmieras y luego él me pedía
que no lo dejara hasta que también pudiera conciliar el sueño.