Valores
Humanos para compartir / Libertad

La
plena libertad sólo funciona cuando hay equilibrio entre
los derechos y las responsabilidades y las elecciones están
equilibradas con la conciencia.
El poder más eficaz para poner fin a las guerras internas
y externas es la conciencia humana.
La
libertad es un regalo precioso que ofrece una experiencia de
liberación y la sensación de que no hay límites,
¡como si la tierra, los cielos y los mares estuvieran
a nuestro servicio!
Los conceptos de libertad y de liberación han fascinado
a los seres humanos. Una de las mayores aspiraciones en el mundo
de hoy en día es ser libre. Las personas desean la libertad
de llevar una vida llena de propósitos, de poder elegir
libremente un estilo de vida en el que ellos y sus hijos puedan
crecer de forma saludable y prosperar con el trabajo de sus
manos, mentes y corazones. Quieren hacer lo que les plazca,
ir donde les apetezca y disfrutar de los derechos y privilegios
sociales, políticos y económicos. En resumen,
¡quieren tener la libertad de elegir, de arriesgarse y
de triunfar!
La
verdadera libertad
La plena libertad sólo funciona cuando hay un equilibrio
entre los derechos y las responsabilidades, así como
entre las elecciones y la conciencia. No se puede experimentar
la libertad, ni individual ni colectivamente si la atención
y el esfuerzo sólo se dirigen a los derechos y a las
elecciones. Cuando los derechos y las elecciones son malentendidas
y se malutilizan, se contraen deudas - mental, física,
espiritual, social, económica y políticamente,
etc.
Salvaguardar
la libertad
Para salvaguardar la libertad, las personas no deben justificar,
por ejemplo, el siguiente pensamiento y sus consecuencias :
Un poco de codicia, un poco de agresividad y un poco de
ira son necesarios para mantener a la gente o las cosas en su
lugar. Tal convenio, comienza como una pequeña
transgresión y rápidamente se multiplica; después
se justifican otros sentimientos y acciones equivocados. Los
pensamientos, las palabras y las acciones negativos y dañinos
producen reacciones semejantes, al igual que lo hacen los sentimientos
y acciones positivos y beneficiosos. En otras palabras, lo que
se siembra se recoge. Esta es la ley natural de la acción,
conocida como la Ley del Karma. Significa que, a nivel individual
o colectivo, de forma positiva o negativa, se saldarán
las cuentas y se pagarán las deudas adquiridas.
Una
de las funciones principales de un gobierno, de una institución
o de cualquier sistema que tenga la responsabilidad de servir
es salvaguardar, promover y garantizar libertad a tres niveles:
1) individual, que incluye una variada gama de dimensiones físicas
y mentales desde impedir la tortura, el dolor o el sufrimiento
hasta fomentar el desarrollo y expresión de la persona;
2) entre grupos, sociedades o países, que se demuestra
afirmando los derechos humanos mediante la justicia y la igualdad;
y 3) en la naturaleza, lo que significa un respeto total por
las leyes naturales, firmes y constantes; la libertad a este
nivel asegura el derecho de la naturaleza a una vida sin contaminación.
Liberación
de ataduras
AComo depositarios del precioso regalo de la libertad y como
reacción a la violación de ésta, seguimos
intuyendo la obligación de liberar a los pueblos y estados
de las cadenas de hierro de la opresión
. Sin embargo, aun con independencia, los individuos permanecen
atados a sus propias cadenas de hierro de la lujuria,
la ira, el apego, la avaricia y la violencia. Continúan
batallando internamente dentro de sus propias mentes,
y es en ese campo de batalla en el que nacen todas
las guerras.
Por
tanto, los seres humanos necesitan estar libres de complicaciones
y confusiones en la mente, el intelecto y el corazón.
Estas batallas se pueden experimentar en la forma de pensamientos
inútiles o negativos condicionados por las cadenas
de hierro. Aunque se conquiste la forma burda de la ira,
puede que continúen los sentimientos sutiles de hostilidad,
venganza o mala voluntad que deben examinarse, comprenderse
y eliminarse. La naturaleza de cada persona es única.
Sin embargo, adoptar la facilidad, la liviandad, y la misericordia
en la conciencia, la actitud y la visión es proactivo
en liberarse de la influencia de los rasgos negativos de la
personalidad, y es el medio para conseguirlo.
La
libertad fundamental es la liberación de las ataduras
creadas por actuar en la conciencia del cuerpo, en base a los
apegos hacia uno mismo y sus sentidos, hacia los demás
y hacia las posesiones mundanas. La liberación es separarse
de tales apegos. Esto no significa que uno no debe amar o ser
amado sino que, al volverse más independiente internamente,
la conducta hacia el exterior reflejará menos dependencia
y una naturaleza más amorosa.
La
transformación del ser es el comienzo para el proceso
de la transformación del mundo. El mundo no estará
libre de guerras e injusticias hasta que los individuos sean
libres. El poder más eficaz para poner fin a las guerras
internas y externas - y liberar a las almas - es la conciencia
humana. Todo acto de libertad, cuando está alineado con
la conciencia humana, es liberador, fortalece y ennoblece.