Zahra
y los angeles de la magia
Los
caminos hacia Dios son infinitos, tantos como las respiraciones
de los seres creados. Dios ha permitido, incluso a los niños
y a los analfabetos, tener conocimiento sobre Él. Hay
una lección para los creyentes sinceros en todas las
cosas de la creación. A veces nos manda enseñanzas
a través de lo que aparentemente está desprovisto
de conocimiento o parece tonto y contradictorio para la sabiduría.
A un santo piadoso una vez se le preguntó, ¿De
donde aprendió sus modales angelicales? Él respondió:
"De los enemigos de los ángeles, que no poseen
modales angelicales."
Dios creó las categorías de ángeles en
posiciones ordenadas, en jerarquías de luz y niveles
sublimes de belleza inimaginable. Su número no puede
ser contado; sus perfecciones van más allá de
toda enumeración. Su conocimiento es infinito. Sin
embargo, su posición ante Dios es otorgada y nunca
adquirida. Por otro lado, Dios concede a la humanidad una
posición que es adquirible por los Hombres. Es decir,
ellos pueden alcanzar este nivel después de pisar su
ser inferior y usarlo como una escalera hacia la perfección.
Como los ángeles han sido creados perfectos y sin egos,
no tienen escalera para usar. Por lo tanto, Dios los creó
con la misma perfección que la que poseen a largo de
su existencia. Los seres humanos son creados para progresar
hacia el conocimiento de Dios, representado en el verso del
Corán: "Y Yo no he creado a los genios y a los
seres humanos salvo para alabarme." (51:56) Cuando Dios
decidió crear a Adán, los ángeles puros
e inmaculados que fueron dotados por Dios de amor divino,
sintieron compasión por los seres humanos, habiendo
visto que derramarían sangre sobre la Tierra. Les preocupaba
el hecho de que la humanidad nunca sería capaz de conocer
a Dios como los ángeles. Dios les respondió
aludiendo al secreto de la creación de los seres humanos,
ya que es por sus esfuerzos a este respecto, que ellos ganan
posiciones más y más altas entre las luces angélicas.
En esto, por supuesto, son diferentes a los ángeles
que obedecen a Dios sin esfuerzo, y cuya posición o
rango permanece por siempre invariable. "Y cuando tu
Señor (dijo a los ángeles) Voy poner un virrey
en la Tierra", ellos dijeron: "¿Pondrás
en ella a alguien que hará daño y derramará
sangre, mientras nosotros celebramos Tu alabanza y proclamamos
Tu santidad?" Él dijo: "Seguramente, Yo sé
aquello que ustedes no saben" (2:30).
Para mostrarles a los ángeles las posiciones exaltadas
de los seres humanos, Dios preguntó quién de
ellos iría a la Tierra y viviría como un ser
mortal, para experimentar directamente la realidad de la condición
humana. Dos ángeles dieron un paso al frente - Harut
y Marut.
El Corán cuenta sobre esto: "Y siguieron aquello
que los demonios falsamente relataron contra el reino de Salomón.
Salomón no dejó de creer, pero los demonios
sí, enseñando a la humanidad Magia y aquello
que les fue revelado a los dos ángeles, Harut y Marut,
en Babel. Y ellos (los dos ángeles) no enseñaban
a nadie hasta después de haber dicho: "Nosotros
somos sólo una tentación, por lo tanto crean
en la guía de Dios." Y de estos dos ángeles
la gente aprendió aquello que causa la separación
entre un varón y su esposa, pero ellos con eso no podían
perjudicar a nadie salvo con la anuencia de Dios (2:102).
Dios los hizo descender a una ciudad de creyentes, uno actuó
como juez, mientras que el otro hacía de erudito. Ellos
vivían, comían y bebían como mortales
durante el día. A la noche retornaban a sus estaciones
celestiales a través del Nombre Más Sagrado
que les había sido concedido debido a su naturaleza
angelical.
En ese pueblo vivía una hermosa mujer llamada Zahra,
o según otros Anahid. Ella comprendió que Harut
y Marut no eran seres humanos normales sino ángeles
que poseían un gran secreto. Decidió obtenerlo
sin importar cuanto le costara. Invitó a los dos ángeles
a su casa y les preparó un banquete. Les dio la mejor
comida y bebida. Como a estos dos ángeles se les había
dado un alma humana inferior, eran vulnerables y corruptibles.
Bajo la influencia del vino y la música se volvieron
inconscientes y se olvidaron de que eran ángeles. Entonces
se enamoraron de Zahra. Cuando ella les pidió que le
mostraran su verdadera identidad, se dieron a conocer y divulgaron
del Nombre Más Sagrado. Zahra inmediatamente repitió
el Nombre y en cuanto lo pronunció, se evaporó
y desapareció de la faz de la Tierra, y nunca más
se la vio allí. Se dice que el Señor de los
Mundos la perdonó y la puso como estrella en el firmamento.
Es llamada Venus (zuhra) y aparece en el cielo temprano a
la mañana o al atardecer.
En cuanto a los dos ángeles que quedaron atrás,
se recuperaron lentamente de su estado de inatención.
Pero cuando trataron de recitar el Nombre secreto, vieron
que ya no podrían escapar a sus formas terrenales.
Estaban intrincadamente atrapados en la existencia mundana.
La razón de esto es que por un breve instante ellos
intercambiaron el manto del recuerdo de Dios por el manto
del recuerdo del mundo. Entonces cayeron en cuenta de lo que
había sucedido. Comprendieron la verdad de la palabra
de Dios con relación a los seres humanos y se asombraron
ante la fortaleza de los profetas y santos, que a pesar de
ser humanos, no pierden la visión de Dios ni por un
segundo. Cuando Dios vio que se arrepintieron, les dijo: "¿Ven
ahora la posición de la humanidad, y cuán amados
son por Mí? Si ellos decidieran acercarse a Mí
el largo de una mano, Yo iría hacia ellos el largo
de un brazo. Si ellos caminan hacia Mí, Yo corro hacia
ellos. Si ellos Me recuerdan, Yo los recuerdo." Harut
y Marut permanecieron en la Tierra y fueron tanto una lección
como una prueba para los seres humanos. Los supuestos estudiantes
de Magia se congregaban para ser instruidos, pero ellos siempre
les decían: "¡Sólo somos una tentación,
por eso, tengan cuidado! Recuerden a Dios y no dejen de creer
en Él." Ellos les enseñaron a los seres
humanos todas las artes esotéricas y las ramas del
conocimiento "oculto": Astrología, Alquimia,
Numerología, las artes curativas y Magia.
Sin
embargo, nunca transmitieron su conocimiento sin advertir
a los aspirantes: si su corazón es puro, están
a salvo. Si no, están en peligro de perderse a sí
mismos entre los seres inferiores de la Tierra, los 'genios'.
Hay sesenta versos que mencionan Magia en el Corán.
"Lo mágico y tentador" son los atributos
de esta vida mundana en el idioma de los ángeles, los
profetas y los santos. En la tradición profética,
también se describe la elocuencia y la poesía
como poseedoras de algo "mágico y encantador."
En sus manifestaciones más intensas, tales artes atraen
al público con algo similar a los hechizos. La música
también contiene un toque mágico que influye
en los sentidos y lo lleva a uno a una dimensión de
júbilo o euforia. Tales cosas, pueden ser consideradas
como un tipo de Magia constructiva. De este modo, esto beneficia
a la humanidad. Por otro lado, hay otra Magia que separa al
marido de su esposa, a los amigos, hermanos y hermanas, o
que causa malos acontecimientos para otros.
Este
tipo de Magia es inaceptable a causa de su destructividad.
La Magia puede ser tanto constructiva como destructiva cuando
viene a la mente. Esta dualidad de la Magia es reflejada en
la historia de los dos ángeles, que son tanto Hombres
como ángeles, cuya dimensión humana es la de
olvidar, y cuya dimensión angélica es la de
recordar y enseñar. Las personas que usan las fuerzas
psíquicas hoy en día están igualmente
divididas en dos grupos. Están aquellos que traen exclusivamente
beneficios materiales a la gente y no evitan que causen daño
a otros. Estos deben evitarse. Son un peligro para ellos mismos
y para aquellos que los consultan. Luego, están los
que ayudan a la gente a armar sus vidas de una forma constructiva
y espiritual. Este último grupo trabaja para la bondad
y goza de la asistencia de los poderes angelicales.